El cantante de la banda irlandesa U2, Bono, destacado defensor de la dirigente birmana Aung San Suu Kyi cuando estaba bajo arresto domiciliario, le pidió que renuncie debido a la campaña violenta en contra de los musulmanes rohinyá.
El artista, que defendió a Suu Kyi en la canción “Walk On”, y animaba a sus seguidores a ponerse máscaras de la entonces líder de la oposición birmana cuando tocaba el tema en vivo, dijo haber sentido náuseas por las imágenes del derramamiento de sangre y la crisis de los refugiados rohinyá.
“Realmente me sentí enfermo, porque no puedo creer lo que revelan las evidencias. Pero hay una limpieza étnica”, afirmó en una entrevista publicada en el último número de la revista Rolling Stones.
“Esto está sucediendo de verdad, y ella tiene que dimitir porque sabe lo que está pasando”, aseguró Bono en la entrevista hecha por el fundador de la revista, Jann Wenner.
“Ella debería, al menos, hablar más. Y si la gente no le escucha, entonces que dimita”, afirmó.
La ONU y Estados Unidos también han calificado de “limpieza étnica” la campaña de Birmania contra los musulmanes rohinyá.
Médicos sin Fronteras informó que al menos 6.700 rohingyas fueron asesinados en el primer mes de redadas en las aldeas, las cuales se iniciaron en respuesta a los ataques de los rebeldes.
Otros 655.000 miembros de la minoría musulmana han huido al vecino Bangladés.