En los 118 minutos que dura la cinta británica la angustia es una constante, gracias a la actuación de Firth en el papel de Jorge VI, apoyado por los personajes que encarnan la británica Helena Bonham Carter como la reina Isabel y el australiano Geoffrey Rush en el papel del terapeuta Lionel Logue.
La película distribuida por los hermanos Harvey y Bob Weinstein fue además una de las más lucrativas del año, con un costo de producción de 15 millones de dólares y un recaudo en las salas que supera los 200 millones de dólares.
La trama está ambientada en la Inglaterra que está al borde de la guerra y que necesita de forma urgente un líder, por lo que su esposa Isabel, la futura reina madre, le pone en contacto con Logue, un terapeuta del lenguaje que se sirve de excéntricas técnicas para superar la tartamudez.
La cinta se ganó algunos adversarios que la calificaron como una historia simple, plana, más apta para televisión que para el cine.
Teorías conspirativas sobre el filme expresadas en algunos blogs especializados mencionaron que el director Tom Hooper se vio obligado a cortar escenas con diálogos políticos embarazosos para la realeza, como la relación con Winston Churchill y la posición hacia el nazismo.