A sus 14 años, Nikol Valeria Bastidas Mendoza aprendió que para alcanzar una meta no basta con desearla. También hay que tener disciplina, levantarse después de una caída y continuar, incluso cuando aparecen las dudas o las críticas.
Una filosofía que la cucuteña lleva de las artes marciales a las pasarelas y que ahora hace parte de su preparación para uno de los retos más importantes de su corta trayectoria.
La estudiante de octavo grado del colegio Sagrado Corazón de Jesús es Miss Teen Colombia Norte de Santander 2026 y se prepara para representar al departamento en el certamen nacional Miss Teen Colombia, que se realizará en Yopal, Casanare, del 25 al 29 de noviembre.
Allí se reunirán jóvenes entre los 14 y 20 años, representantes de diferentes regiones del país, en una competencia que busca proyectar, además de la belleza, el talento, la cultura y la diversidad colombiana en escenarios nacionales e internacionales.
Para Nikol, llegar hasta esta etapa ha sido un proceso que comenzó casi sin proponérselo.
Lea: Confirmado: Valentina Ferrer y J Balvin se separan
Su primer acercamiento a los reinados ocurrió durante el Reinado La Candelaria, realizado en el marco de las fiestas y ferias del barrio Sevilla, en Cúcuta. En aquella oportunidad obtuvo el título de segunda princesa, una experiencia que despertó en ella una curiosidad que terminaría convirtiéndose en un nuevo sueño.
“Fue una preparación y un camino muy bonito. A raíz de esto me empezó a llamar demasiado la atención el mundo de los certámenes de belleza y de las reinas”, contó la joven.
Pero su concepción de una reina va más allá de una corona. Para Nikol, representar a una región implica tener algo que decir y saber conectar con quienes están alrededor.
“Una reina no solamente es belleza exterior, sino lo que comunica con las demás personas”, explicó.
Una reina que también combate
Mientras otras jóvenes pueden descubrir en el modelaje su principal disciplina, Nikol tiene una particularidad que la distingue: desde los 8 años practica hapkido, un arte marcial coreano de defensa personal basado, entre otras técnicas, en la redirección de la fuerza del oponente, movimientos circulares, luxaciones y golpes.
Entérese: Karol G encabeza la lista de colombianos nominados a los Latin Grammy
Actualmente tiene cinturón amarillo con puntas verdes y ha conseguido medallas y reconocimientos en diferentes competencias.
Para ella, los aprendizajes adquiridos durante estos años también tienen un lugar en la pasarela.
“La disciplina de las artes marciales me ha enseñado el valor de la resiliencia. Al subirme a las pasarelas aplico este aprendizaje deportivo. Aun si me caigo, me puedo volver a levantar con mucha más fuerza para seguir logrando mis sueños”, afirmó.
Esa capacidad para sobreponerse también le sirve para enfrentar uno de los aspectos más difíciles de incursionar en los certámenes: las críticas.
Nikol reconoce que el llamado “qué dirán” es uno de sus mayores desafíos, especialmente por los comentarios que pueden surgir alrededor de su cuerpo, su personalidad o su manera de ser.
Sin embargo, aseguró que aprendió a no permitir que esas opiniones determinen su camino.
Le puede interesar: Los Emmy demuestran que en televisión el talento no envejece
“A pesar de estas dificultades y de los malos comentarios, me mantengo constante y no me dejo llevar por eso”, manifestó.
Una agenda entre libros, entrenamientos y pasarela
La preparación para Miss Teen Colombia 2026 se suma a una rutina que ya exige constancia.
Sus mañanas están dedicadas al colegio, desde las 6:00 de la mañana hasta la 1:00 de la tarde. Los martes, miércoles y jueves asiste a sus entrenamientos de artes marciales, mientras que los sábados reserva dos horas para sus clases de modelaje.
Ahora, además, intensificó su preparación para el concurso nacional. Recibe formación en pasarela y oratoria en la academia Santos Production, dirigida por Jonathan Santos, y cuenta con el trabajo del diseñador Jhenrry Salas para sus trajes y vestidos.
A esto se suma una rutina diaria de gimnasio de aproximadamente dos horas.
Todo ese esfuerzo tiene un propósito: llegar a Yopal preparada no solo para desfilar, sino para comunicarse, desenvolverse ante el público y representar a Norte de Santander.
Lea además: Maluma y Susana Gómez le dieron la bienvenida a su segundo hijo
El respaldo detrás del sueño
En este camino, la nortesantandereana no está sola. Su principal apoyo es su familia y, especialmente, su mamá, a quien define como su “respaldo fundamental”.
Cuenta que es ella quien constantemente la anima a continuar, incluso en los momentos en que la propia Nikol llega a dudar de sus capacidades.
“Es quien siempre está detrás de mí, animándome a no rendirme con palabras de aliento como: ‘Nicole, no te rindas, Nicole, vamos, vamos, tú puedes’”, relató.
Sus hermanas también hacen parte de esa red de apoyo. Una de ellas vive en España y, pese a la distancia, acompaña a la joven desde que comenzó su recorrido en los certámenes.
Lea también: Fiscalía recibe denuncias por el patrimonio de Yeison Jiménez: su madre y hermana señalan irregularidades
Con esa compañía, la cucuteña se acerca a su primera gran competencia nacional. Y si hay una palabra que ella misma utiliza para definir lo que quiere llevar consigo a la competencia es el amor.
“Es un valor muy importante para todas las personas, ya que es lo que nos conecta y nos une como verdaderos seres humanos”, expresó.
Entre el uniforme escolar, el dobok de hapkido, los tacones y las clases de oratoria, Nikol Bastidas construye una experiencia que apenas comienza.
En noviembre, esa mezcla de disciplina y juventud llegará a Yopal, donde buscará dejar en alto el nombre de Norte de Santander.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion.