Su hijo Vicente Fernández Jr. será uno de los testigos de este adiós en una ciudad a la que su padre visitó, por última vez, en febrero de 2009.
Un ‘automóvil moderno’, según lo solicitado por el propio Fernández, será el que lo traslade inmediatamente al Hotel Casino Internacional que durante 24 horas, aproximadamente, será el ‘cuartel general’ del nutrido grupo responsable de la producción del concierto del año en la capital de Norte de Santander.
Luminotécnicos, escenógrafos, sonidistas y músicos, 27 en total, serán los encargados de que la voz más representativa del género de la ranchera se escuche perfectamente en 110 decibeles de audio a partir de las primeras horas de la noche, en la Plaza de Banderas.
‘Chente’, como también se le conoce, honrará la fidelidad de los cucuteños hacia su música con 60 canciones que, según los organizadores, conformarán el repertorio de la velada con el acompañamiento de doce mariachis y 2 músicos.
Fernández será escoltado por 20 hombres, quienes velarán por su seguridad durante su estadía en la ciudad y lo acompañarán en su recorrido por el mundo.
Hoy se harán los últimos arreglos para que más de 7.000 personas escuchen la voz del mexicano y vean su imagen en 4 pantallas LED que serán distribuidas en el escenario.
EL ESCENARIO
Con el fin de buscar la estabilidad de quienes estarán en la tarima, la producción exigió que no debe haber ningún tipo de agujero o protuberancia sobre el espacio que mide 18,3 metros de ancho, 14,6 metros de largo y 2,50 metros de alto.
Asimismo soportar el peso de 80 kilos por metro cuadrado.
LOS INSTRUMENTOS
La voz de Vicente Fernández estará acompañada por 4 violines, 2 guitarrones, 2 trompetas, 2 vihuelas, 2 requintos, 2 guitarras, congas, bongos, timbales y platillos.
