La Sub20 de Colombia, que enfrenta mañana a Estados Unidos por los octavos de final del Mundial de Nueva Zelanda-2015, aspira a mantener la progresión internacional de sus selecciones, que han reforzado su imagen principalmente con lo hecho por el equipo de José Pekerman en Brasil-2014, pero también por las buenas presentaciones de sus combinados juveniles y sus chicos de buen pie que cotizan cada día mejor en el mercado de pases.
Desde el nacimiento de la Copa del Mundo Sub-20 en 1977, Colombia debió esperar cinco ediciones más para hacer su estreno absoluto en URSS-1985, donde entró con fuerza a la elite mundial y alcanzó los cuartos de final con un plantel en el que jugaban John Jairo Trellez, René Higuita y Wilmer Cabrera, bajo la conducción de Luis Osorio.
Luego de dos ediciones ausente, Colombia organizó la Copa del Mundo-2011 y tuvo un éxito rotundo en emoción y destreza. En campo, con James Rodríguez, actual figura del Real Madrid, el once de Eduardo Lara tuvo un arranque demoledor hasta que chocó con México en cuartos de final (3-1), pero la pasión por las selecciones Sub-20 quedó arraigada en los hinchas.
El proceso de Carlos Alberto Restrepo, otro hacedor de juveniles, arrancó en 2012 y sus frutos se vieron con la clasificación a Turquía-2013, donde el tricolor cayó sorpresivamente en octavos de final por penales con Corea del Sur, cuando su nivel hacía prever un vuelo más alto.
Ahora, Restrepo tendrá la obligación en Nueva Zelanda-2015, de saltar la barrera de octavos.
Wellington | AFP