Marcelo Odebrecht, el expresidente de Odebrecht condenado en el mayor escándalo de corrupción en Brasil, seguirá purgando su condena en una mansión de 3.000 metros cuadrados en Sao Paulo tras haber abandonado la celda de 12 metros cuadrados en Curitiba en la que estuvo recluido dos años y medio.
El otrora todopoderoso presidente de la mayor constructora brasileña, una gigante multinacional con negocios en decenas de países, seguirá cumpliendo su condena en prisión domiciliaria gracias al acuerdo de colaboración judicial por el que se comprometió a confesar todas las corruptelas de su empresa.
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Odebrecht ha sido condenado hasta ahora a 31 años y 6 meses de prisión en dos de los siete procesos abiertos en su contra, pero el acuerdo de colaboración redujo esa condena a 10 años.
Pasará dos años y medio en prisión domiciliaria, otros dos años y medio en régimen semiabierto (puede salir de día a trabajar) y los últimos dos años y medio en régimen abierto (sólo fines de semana en casa).
Beirut (AP)*