Las elecciones generales del domingo 19 de febrero en Ecuador serán un nuevo test para la golpeada izquierda latinoamericana.
Tras el giro hacia la derecha en Argentina, Brasil y Perú en el último año, el voto de los ecuatorianos podría frenar lo que el presidente saliente Rafael Correa define como la “restauración conservadora”.
“Los ojos de Latinamérica están puestos en la elección de Ecuador. Sí ha habido avances en la derecha y (estos comicios) pueden ser un punto de quiebre para acabar con esta restauración conservadora y que retomen impulso los movimientos de izquierda”, dijo el mandatario, en el poder desde 2007.
En una eventual segunda vuelta el 2 de abril el favorito, el exvicepresidente Lenín Moreno, se enfrentaría al exbanquero Guillermo Lasso o a la exdiputada Cynthia Viteri, ambos conservadores.
Para Michael Shifter, presidente del círculo de reflexión con sede en Washington Diálogo Interamericano, “si el partido de Correa pierde, sería un golpe más” para la izquierda en Latinoamérica.