De los 617 propietarios damnificados por el desastre que arrasó con Gramalote hace cuatro años, 600 decidieron regresar al nuevo casco urbano, ubicado en la vereda Miraflores, indicó Germán Arce, gerente del Fondo Adaptación.
Según el funcionario, es "fundamental para el Fondo que los gramaloteros conserven ese arraigo por su territorio, aun cuando muchos han tenido que vivir en otras poblaciones y rehacer sus vidas en otras zonas".
De otro lado, Arce destacó el avance que tienen las obras de urbanismo, que incluyen la explanación de los terrenos donde estarán ubicados, inicialmente, infraestructuras como el Centro Administrativo Municipal, la plaza del pueblo, la plaza de mercado, y los primeros lotes para las viviendas.