Un nuevo caso de adolescentes que huyen de los grupos armados que quieren hacerlos pertenecer a sus filas se presentó en Norte de Santander. En esta oportunidad, un joven de 17 años llegó a la estación de Policía de Tibú en búsqueda de refugio.
La información la dio el coronel George Quintero, comandante del Departamento la Policía de Norte de Santander (Denor), quien agregó que, a las 2:00 de la madrugada de este lunes, el muchacho arribó a la base del Distrito Número Cuatro asustado y escapando del Ejército Popular de Liberación (Epl), grupo también denominado Los Pelusos.
“Al verificar la ropa con la que llegó el adolescente, los uniformados evidenciaron que presentaba considerable deterioro, debido al largo recorrido que había realizado por trochas y caminos de la zona rural”, señaló.
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Quintero destacó que de inmediato se activaron los protocolos de atención del menor y que el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) asumió el caso para restablecerle sus derechos.
Sostuvo que el adolescente entregó unos elementos que son materia de investigación: un radio de comunicaciones, un brazalete con las insignias del Epl y unos cartuchos calibre nueve milímetros. “El joven le manifestó a los uniformados que recorrió más de seis horas por diferentes veredas, para fin de no ser detectado”.
Según lo expuesto por el menor al Denor, eran constantes las presiones que los mandos de esa guerrilla ejercían sobre él, para obligarlo a realizar diferentes ataques terroristas en contra de la Fuerza Pública, las cuales lo aterraban y provocaron su huida.
Se conoció que el joven llevaba cuatro años en la organización armada, luego que algunos de sus familiares lo entregaron, con el propósito de evitar que atentaran en contra del resto de sus familiares.
La Policía subrayó que el muchacho fue valorado por un grupo multidisciplinario de profesionales, quienes confirmaron la veracidad de lo relatado.
En lo que va corrido del año, este es el segundo caso que se presenta en la región. El pasado 8 de agosto, un niño de 12 años caminó por más de tres horas hasta llegar a la misma estación de Tibú, solicitando ayuda para no ser ingresado a las filas del Ejército de Liberación Nacional (Eln).
