La nueva alcaldía de San Calixto, que obtuvo la Asociación Campesina del Catatumbo (Ascamcat) será, según sus miembros, el proyecto piloto para demostrar cómo se hace política en Norte de Santander.
Así lo confirmó Ólger Pérez, líder de la cartera de participación política de la organización, para quien los próximos cuatro años serán decisivos para que se reconozca una “alternativa decente”, para ejercer el poder.
Según el vocero, “una administración funciona cuando el pueblo manda”, y por ello en esta zona del departamento se le darán plenas facultades a los habitantes para decidir su futuro.
Por ello, se anunció que habrá tres líneas estratégicas para desarrollar el trabajo del cuatrienio, así:
* Cabildos presupuestales, con los que la comunidad escogerá en qué se invertirán los recursos que llegan a San Calixto tanto para infraestructura, como para atender necesidades sociales.
Según Pérez, “este es incluso un alivio para el alcalde, porque se le quita el peso de asignar los rubros y evaluar porcentajes, zonas, comunidades beneficiarias, para que sean los habitantes los que tengan esa autonomía”.
* Planes y programas de gobierno elaborados con la comunidad, con el fin de que haya integración entre los ciudadanos para buscar el bien común, siguiendo el estilo de las asambleas populares efectuadas en el Catatumbo.
Vale decir que de estas asambleas, surgieron los candidatos a alcaldías, concejos, asamblea y gobernación para las elecciones del 25 de octubre.
* Libre escogencia de funcionarios, para que los pobladores elijan a sus representantes. De este modo, los presidentes de juntas de acción comunal seleccionarán a sus promotores de desarrollo comunitario; los docentes, a su secretario de Educación, y así sucesivamente.
Para Pérez, estas acciones, son parte de las lecciones que dejó la actividad política y la experiencia de una década de creación de Ascamcat.
“Las asambleas populares, la firma de acuerdos contra la corrupción y los pactos de cogobierno son la prioridad”, dijo. “Además de promover la construcción participativa del gobierno y apostarle a un proceso colectivo y no a ideales electorales de quienes no representan los intereses de las comunidades sino intereses externos”.
Ahora, Ascamcat y el alcalde electo, Yadil José Sanguino, serán responsables de administrar más de 1.730 mil millones de pesos para demostrar que, a su modo, es posible levantar un pueblo con el 75 por ciento de necesidades básicas insatisfechas, en el que la guerra no baja la guardia y donde hay especial interés pues este territorio abarca parte de la esperada Zona de Reserva Campesina.
Estricta veeduría
La Asociación anunció estricto control a la ejecución de los planes de gobierno de los alcaldes del Catatumbo, y del gobernador, William Villamizar.
“Logramos ganar un espacio político con 17 mil votos obtenidos en el Catatumbo”, manifestó Pérez. “Por eso, haremos que se cumplan las expectativas de la comunidad”.
Según Pérez, si las promesas de los nuevos mandatarios no se materializan, “buscaremos cómo revocar los mandatos”.
Pese al anuncio, no se descarta el acompañamiento y apoyo a quienes ejerzan correctamente el poder, y tampoco se descartan los acercamientos para poder participar en las administraciones municipales.
Para ello, si alguno de los miembros de Ascamcat quisiera hacerse a una secretaría, o un cargo en una alcaldía, deberá pasar tres filtros: uno municipal, otro departamental, y otro con la cartera de participación política.
De darse los avales, algunos de ellos accederían al poder local y regional, pero siempre bajo el control de Ascamcat pues, como el mismo Pérez declaró: “no se mandan solos”.
*La Opinión
