En los últimos 61 años, la naturaleza se ha ensañado con el corregimiento de Bábega, en el municipio Silos, y ha puesto en peligro la vida los habitantes. El primer desastre se registró en 1954, cuando no se había canalizado el paso de la quebrada Miracielo por el casco urbano.
Luego, 57 años después, en 2011, volvieron a arremeter con violencia las aguas cargadas de piedras, rocas y pedazos de árboles. En la tranquila tarde del viernes pasado, el libreto se repitió con los mismos actores.
La población quedó inundada de lodo, materiales, enseres, vehículos averiados, rocas, trozos de cemento y fragmentos orgánicos. En ninguno de los tres episodios ha habido víctimas fatales entre la población, que ha visto cómo queda todo destruido en las calles.
Desde la primera vez, las propuestas surgidas señalan que hay que reubicar el caserío. Pero la idea solo queda en comentarios, porque los pobladores no quieren irse y dejar sus casas de estilos colonial y republicano.
El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), Carlos Iván Márquez, informó que en total son 40 viviendas las afectadas en el corregimiento de Bábega el viernes.
