En Puerto Santander, todo o casi todo, es informal. Empezando por el transporte, siguiendo por el comercio, la venta del chance, gasolina, carne, jabón y hasta permisos para movilizarse por las trochas que comunican con Venezuela.
Aquí no se ha creado nunca una empresa que genere empleo ni tampoco el Estado se ha interesado en traer inversión de ninguna clase. Por eso, por ejemplo, nos tocó a la fuerza crear nuestros propios medios de transporte para poder movilizarnos, dijo el dirigente comunal Milton Peña.
De hecho, allí, hasta hace apenas 15 días ningún conductor cumplía el Código de Tránsito. Eso le daba también una apariencia informal al municipio de cerca de diez mil habitantes.
Según Peña, para nadie es un secreto también que Puerto Santander toda la vida ha dependido de Venezuela y también ha sobrevivido del contrabando procedente del vecino país.
Por todo esto, la misión que emprendió la Policía hace poco más de un mes, de enrutar a la población por los caminos de la legalidad, se cumple en medio de una tensa calma. La población está prevenida.
El presidente del Concejo, Luis Antonio Suárez, lo reconoce: nos gusta y aplaudimos que la Policía esté hoy más cerca que nunca en nuestro municipio, pero por favor le pedimos que vayamos con calma.
Así se lo planteó el político al subcomandante operativo de la Policía, coronel William Donato, durante el acto de exposición del primer balance de las operaciones emprendidas por la Fuerza Pública en el municipio.
Se refiere Suárez a que la informalidad no la va a cambiar de la noche a la mañana la Policía, y menos si se hace con garrote.
El coronel Donato expuso que una primera fase de la operación, que es en la que se avanza, es preventiva y pedagógica. “Poco a poco les estamos diciendo a los conductores de carro y moto, por ejemplo, que deben conducir acatando el Código de Tránsito, es decir, con licencia, con seguro de accidentes y con los requisitos básicos para conducir”.
En Puerto Santander el único transporte urbano que funciona es el mototaxismo el cual se prestan con 100 motorizados. La meta —dijo Donato— es primero poner en el camino de la legalidad a esta población, que adquieran su licencia, el soat y que se movilicen con casco y con chaleco.
Comando especial
Los comerciantes y la comunidad dijeron que mientras el Gobierno Nacional y el departamental no volteen sus ojos hacia Puerto Santander, muy difícilmente la economía va a enrutarse por el camino de la formalidad. “Aquí se necesita empleo, porque en su mayoría la demanda la cubre solo las empresas arroceras”, dijo Suárez.
Donato expresó que con las autoridades de Puerto Santander se trabaja también en el afianzamiento de la fase preventiva, paro preparar al municipio de cara a una fase operativa.
Dijo que en el objetivo de mejorar las condiciones de seguridad también se han desplegado acciones contra el contrabando de carne y gasolina y se mantiene presencia permanente en el municipio con un comando especial que ejerce vigilancia en las conocidas trochas.
