El camino tortuoso
Los líderes sociales lamentan las acciones de los grupos armados y pidieron al Gobierno nacional una salida negociada al conflicto.
De acuerdo con los campesinos, el miedo se ha apoderado especialmente de las comunidades asentadas en las veredas San Antonio, Sinaí, Progreso, Playitas, La Azulita, La Cristalina, La Fortuna y La Primavera.
Ante esta situación, los afectados se trasladan hacia El Tarra para buscar protección y ayuda humanitaria.
«Atrás dejamos los cultivos tradicionales de pancoger, así como los animales de corral, galpones, estanques piscícolas y electrodomésticos. Salimos corriendo con lo que tenemos puesto», afirmó Carlos Andrés Barbosa Pinzón, presidente de la vereda Playitas, del municipio de San Calixto.
Además, el vocero comunal precisó que la gente tiene mucho miedo, pues no quiere repetir la pesadilla del zumbido de los drones sobre las viviendas.
En este sentido, agregó que la tranquilidad se rompió el pasado domingo, cuando percibieron el estridente ruido, que se prolongó hasta la madrugada del martes.
«Eran unos bombazos impresionantes y todo el mundo salió asustado», expresó el líder social.
Asimismo, indicó que las mujeres están nerviosas, los niños comienzan a evidenciar afectaciones respiratorias y los adultos mayores están preocupados por la alteración del orden público.
«No queremos que nos encierren en un albergue, mientras se pierden los cultivos y los animales se mueren por falta de comida y agua», sostuvo el líder social.
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Frente a este escenario, la Defensoría del Pueblo pidió a las autoridades verificar las vulneraciones de los derechos humanos, así como fortalecer la protección y la atención a las personas desplazadas por la violencia.