El Consejo de Estado condenó a la Nación por una toma perpetrada por la guerrilla de las Farc a la estación de Policía de Santiago, Norte de Santander, en agosto de 1994, que dejó afectaciones a un hotel cercano.
“No solo se destruyó el inmueble, sino que también lo fueron los bienes muebles y enseres destinados al funcionamiento del Hotel Central y demás elementos personales de los demandantes”, señala la decisión.
La Sección Tercera indicó que en este caso cabe la teoría del daño especial, ya que los hechos se originaron dentro de la larga confrontación del Estado con grupos subversivos, “óptica bajo la cual no resulta constitucionalmente aceptable que el Estado deje abandonadas a las víctimas”.
“La declaratoria de responsabilidad que recae en la entidad demandada no parte de la determinación del causante del daño, –fuerzas estatales o miembros de los grupos alzados en armas—, sino que proviene del imperativo de protección de la víctima en aplicación de los principios de justicia y equidad”, señala el fallo.
La Sala, la cual se basó en testimonios de pobladores y el informe oficial publicado por la Sijín tras el ataque, enfatiza que no hay falta en servicio ni omisión, pues no había evidencia de que el ataque iba a presentarse.
Con la decisión del Consejo de Estado se modificó el veredicto emitido por los tribunales administrativos que negaron las pretensiones de la demanda hecha por herederos del dueño del hotel.
Bogotá | Colprensa