El desplazamiento y la zozobra de la población del Catatumbo que hoy vive en medio del fuego cruzado de los actores en guerra es un hecho, según se concluyó en el Comité ampliado de Justicia Transicional efectuado ayer.
De acuerdo con el gobernador Édgar Díaz, “el incremento de la escalada terrorista ha hecho que la preocupación vuelva a reinar en el Catatumbo”.
El mandatario reconoció que hay desplazamiento interveredal, y afirmó que esta situación comienza a generar dificultades de atención para las víctimas.
De acuerdo con Díaz, hasta hace apenas unas semanas, hubo ejemplos positivos de retorno a pueblos como El Tarra.
“Incluso en el Comité de seguimiento electoral se había analizado el incremento de cédulas para las elecciones”, dijo. “Ese era el reflejo de las posibilidades que veía le gente”.
Un fenómeno similar se presentaba con el incremento de 550 estudiantes en el caso urbano, pero según el gobernador hoy hay intranquilidad e inconformismo entre los habitantes, como los del corregimiento El Aserrío que optaron por emigrar de sus territorios.
Dijo además que la guerra desborda cualquier respuesta y que, infortunadamente, la población civil siempre queda en medio de los actores en conflicto.
“Al ocurrir esto, quedan a la deriva”, manifestó. “Lo que hay que pedir, como le hemos dicho a la fuerza pública, es garantizar la seguridad en el territorio pero seguir luchando porque los acuerdos de paz sean definitivos”.
Panorama desalentador
Eliud Camargo, alcalde de Teorama, declaró que en su pueblo la situación es desalentadora.
Recordó los últimos hechos violentos, tales como el atentado al oleoducto Caño Limón Coveñas, que puso en riesgo a 43 familias.
Luego, el atentado contra un helicóptero militar, y finalmente un ataque a la estación de policía con un artefacto explosivo.
“Tuvimos una primera etapa de desplazamiento, con un promedio de 46 familias de El Aserrío que ya identificamos y hemos asistido”, señaló. “Sin embargo, el jueves hablamos con la comunidad y se anunció un desplazamiento masivo de 80 familias”.
Camargo comentó que sumado al fenómeno que podría darse este fin de semana, 800 estudiantes han visto vulnerado su derecho a la educación, pues no se está ofreciendo el servicio por el temor de la comunidad ante la inusual presencia de las autoridades militares.
El alcalde afirmó además que si bien la fuerza pública no tienen ningún espacio vetado y que se encuentra allí para garantizar la reparación del tubo, reconoció el temor de la comunidad.
Dijo que la gente siente miedo porque se han encontrado cilindros, dispuestos a lanzarse hacia los puntos donde está el ejército en el corregimiento.
“La comunidad se entera y, como es lógico, por instinto de preservación decide desplazarse para proteger su vida”, afirmó.
Agregó que la situación se hace más difícil “cuando en medio del conflicto existe un actor con el cual no existe comunicación. De esta forma la situación no es para nada alentadora”.
Habrá atención a las víctimas
Según el secretario de Víctimas, Luis Fernando Niño, el 19 de agosto se efectuará una sesión del Comité de Justicia Transicional en Convención, a la que asistirán autoridades como la Defensoría del Pueblo, y se dará apoyo a través de la unidad móvil de de la mencionada secretaría.
De otro lado, se anunció que el martes 21 de julio se darán 230 kits de apoyo nutricional y humanitario a las víctimas, los cuales serán entregados por parte de los alcaldes del Catatumbo en sus respectivas zonas.
Se conoció además que una petición fue la conformación de comités de verificación de derechos que visiten a las comunidades y permitan la mejor toma de decisiones.
