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El joven detrás del periodismo tarrense
Jainer Pérez lleva siete años preparándose, con lo que puede y tiene a la mano, para ejercer como todo un profesional.
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Martes, 31 de Mayo de 2016

No hay cosa en El Tarra que Jainer David Pérez no sepa y no difunda. Es lógico, al ser el único periodista independiente del pueblo.

Este quinceañero, inquieto por el oficio desde 2009, lleva siete años preparándose, con lo que puede y tiene a la mano, para ejercer como todo un profesional.

Le encanta la televisión y para él, el periodismo es —más que cualquier otra cosa— hacer videos y más videos.

“Yo estuve en la emisora cristiana, pero ¡me aburría en la radio!”, dice suspirando. “Esperaba que la gente mandara mensajes, y me sofocaba estar encerrado. Lo único que sí me inspiraba era trabajar con la comunidad de las veredas”.

Además, le ocurrió un impase muy incómodo que, a diferencia de los videos, no pudo editar.

“No nos dimos cuenta y empezamos a hablar del proceso de paz con el micrófono abierto”, dice. “¡Y nos pusimos a criticarlo! Que eso no se va a dar, que es muy difícil, y al momentico nos estaban llamando a preguntar de qué estábamos hablando al aire…”

Por eso optó por el periodismo inmediato, un poco más blindado para las imprudencias, con su página de Facebook: Periodismo Joven El Tarra.

A esta plataforma sube fotos, noticias de último minuto y videos de los paisajes y zonas destacadas del pueblo.

Con ellos quiere cambiarle la cara a su pueblo y concentrar la atención en la única realidad de la zona: que es productiva y llena de vida, más que de muerte.

Por eso, cada vez que la comunidad hace algún evento, o una fiesta, ahí está él, así como cuando hay que contar lo que no es tan positivo.

“Me gusta realzar el municipio, pero si toca dar palo, se hace”, cuenta, mientras peina constantemente sus cejas y sonríe (porque siempre sonríe) cuando recuerda los pequeños embrollos en los que se ha metido por decir la verdad.

Uno de ellos ocurrió en su colegio, el Monseñor Díaz Plata, donde registró una pelea entre dos estudiantes, al parecer, en disputa por una silla.

“¡El rector estaba parado en los pelos!”, recuerda riendo con picardía. Enseguida se torna serio y asegura que “no quería darle mala imagen a la institución, sino hacer una noticia, y sé que toda noticia no siempre gusta”.

Así mismo le ha pasado con la alcaldía por su queja en relación con la falta de alumbrado público que, valga decir, el mandatario local dice estar reparando.

Imparabale

Cuando habla y cuestiona no hay quien detenga a Jainer y, tal vez por eso, a veces se resiente cuando no es tenido en cuenta.

“Una vez, en clase, estábamos haciendo un debate sobre la jornada única, y hablaaaban todos, menos yo”, cuenta. “Ya llegó un momento en que dije: ‘Profesora, déjeme hablar’, y empecé a criticar que no había condiciones, y luego todos me respaldaron…”

Al final, recibió aplausos y una reprimenda cariñosa de la docente: “¿Sí ve por qué no lo iba a dejar hablar? Es que usted crea mucha polémica, me dijo la profe”.

Capacitaciones, cursos que ofreció el Consejo Noruego para Refugiados, el Centro de Producción de Contenidos Culturales de Norte de Santander, entre otras instituciones, le han servido de herramienta.

Eso y una frase de un profesor: “Me dijo que, ya que hablaba tanto y generaba tanto debate, debería estudiar periodismo”.

Con esa sola idea no ha parado, ni lo hará, para ser uno de los grandes, mientras anhela ser presentador de un noticiero local, para llegar a CM&, el único medio nacional que le agrada.

Por ahora quiere montar un video para celebrar los 26 años de creación del municipio, con su historia y las zonas bellas que transforman la pesadez del estigma por la guerra.

Aunque apenas está iniciando tiene claro que debe salir del pueblo para alcanzar sus metas y demostrar que en El Tarra nace gente hábil y audaz.

Nosotros queremos otro ambiente, y mi sueño es tener mi título y demostrar que sí se puede salir adelante”, dice pasando las yemas de los dedos, otra vez, por sus cejas. “La competencia me aburre, porque el destino de lo que hago no es ese; en mí hay verdadera pasión”.

La Opinión

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