Cada 15 días, los fines de semana, 70 presidentes de las juntas de acción comunal de El Tarra y empleados administrativos de la Alcaldía se reúnen para recibir formación política.
En los encuentros, que se iniciaron la semana anterior, el objetivo es dotar de insumos a las comunidades que hoy en día tienen un rol fundamental en la construcción de la paz territorial.
Fray Juan David Montes, coordinador de la Pastoral Social de Tibú, explicó que con esta iniciativa se busca fomentar el liderazgo y facilitar el acceso de los comunales a procesos de formación.
“Nos basamos en la realidad decisiva que tiene este territorio”, comento. “Desde aquí y con ellos se hace la paz”.
El proceso comienza con la identificación de las capacidades locales y la comprensión de la realidad de la zona, con la asesoría de la Diócesis Católica de Tibú, los frailes dominicos y la Universidad Simón Bolívar.
Igualmente, se abordan los desafíos en el territorio, las obligaciones de las organizaciones comunales, y su incidencia política.
“Nosotros no venimos a construir edificios, o a dejar obras materiales; estamos formando a la población por su responsabilidad y credibilidad en la comunidad”, agregó Montes.
José de Dios Toro, alcalde de El Tarra, contó que algunos integrantes de la administración municipal participan de la formación.
“Capacidades hay muchas, porque somos un pueblo con líderes fuertes y de muy buen criterio, pero hacía falta pulir algunos detalles”, dijo.
Para el mandatario, tener más líderes en la zona no es motivo de inquietud pues no teme que le hagan competencia.
“En hora buena llegó esta formación, porque necesitábamos este acercamiento con la academia”, agregó.
Los beneficiarios
“Para nosotros es una bendición, porque nunca habíamos tenido una capacitación como esa”, dijo Jorge Ramírez, presidente del barrio Primero de Enero. “Así, se nos abren espacios que realmente agradecemos para trabajar unidos y que haya paz”.
Este vocero de la comunidad está entusiasmado con el proceso, “porque somos una comunidad que ha pasado por muchas dificultades, por la violencia, y esta es como una manera de compensarnos”.
Según señaló, el compromiso de sus compañeros es indiscutible y, de hecho, esta semana se han juntado para conversar acerca de las primeras tareas que tienen.
“Si este es el preámbulo, ¡cómo será lo que viene!”, expresó. “Veo el interés, que nos buscamos para preguntarnos si hicimos las tareas, y es muy positivo porque con esta experiencia vamos a hacer mejor las cosas”.
Aunque resaltó el proyecto, insistió en este tipo de acercamientos con la comunidad deberían partir del Gobierno Nacional, el cual “debe involucrarse más y ayudarnos con la salud y la educación, que son lo más deteriorados”.
La Opinión
