Las irregularidades denunciadas en la elección de Laudelina Pérez como presidenta de la Federación Comunal de Norte de Santander y la aspiración de que se convoque a nuevas elecciones pasaron de una acción legal a una serie de amenazas de muerte en contra de ciertos dignatarios.
En total, hoy en día, hay cuatro líderes de Salazar, Los Patios, Toledo y El Zulia que denunciaron intimidaciones e insultantes mensajes vía telefónica en los que incluso los catalogaron como objetivo militar.
El resquebrajamiento de la unidad comunal es tan grave que hoy en día sus integrantes temen que la Federación llegue a su fin, pues el ministerio del Interior puede tomar esta decisión, derivada de la inactividad del colectivo.
Orlando Villamizar, fundador y primer presidente de la Federación, ideó la agrupación en 1989 con la idea de “aglutinar a las juntas, para que trabajaran por el departamento y la Nación”.
Incluso, de ella surgió la Confederación nacional que, hoy en día, carece de representación departamental porque la elección de Pérez fue declarada nula.
Estos son los términos en los que se intimidó a los líderes opositores de la elección.
La situación incluso es reconocida por parte del ministerio del Interior que respondió en julio de este año a algunos dignatarios que “a la fecha, la Federación no cuenta con dignatarios reconocidos debido a la invalidez del proceso eleccionario de 2016”.
Aunque el ministerio no puede intervenir ni sugerir solución alguna, porque legalmente la Federación es autónoma, sí se reconoce el derecho propio de la asamblea para llevar a cabo nuevas elecciones.
Lo triste, según Villamizar, es que durante el tiempo que estuvo, y los con cuatro presidentes subsecuentes nunca hubo demandas ni conflictos “ni ese manto de dudas al interior del movimiento comunal”; mucho menos, amenazas.
Aunque son pocos los amenazados, pues la Federación suma 416 delegados de 39 municipios, pues se excluye Cúcuta, el grupo representa los intereses de diversos presidentes de Asojuntas de la región, pero hoy no tienen voz.
Jesús Delgado, líder de Durania, señala que quienes están ejerciendo control y veeduría sobre el proceso electoral son pensionados, sin interés alguno en ocupar cargos, o enaltecerse por obras hechas.
Sin titubear afirma que “el movimiento comunal se está acabando” pese a la grandeza de otras épocas, y de haberle hecho frente a la violencia.
También, se están perdiendo oportunidades de participación “que no son solo de obras, sino de educación e integración social, porque las obras son obligación del Estado; nosotros estamos para otras cosas”, declaró Delgado.
Las metas
- Se espera que nuevamente se convoquen elecciones para elegir la mesa directiva y cumplir con los estatutos de la Federación, que indican que nadie puede ser reelegido inmediatamente.
- Con la resolución del conflicto, los dignatarios podrán no solo gestionar proyectos para las comunidades, sino que también podrán participar en iniciativas relacionadas con el posconflicto y los diálogos con el Eln, lo cual aún no se ha logrado.
- En vista de que la situación ya es de conocimiento de la Gobernación y el ministerio del Interior se espera acompañamiento de las entidades, al menos en las investigaciones para dar con los responsables de las amenazas.
- Naciones Unidas también conoce el caso y, según algunos dignatarios, se ofreció a verificar las situaciones de riesgo.
