Norte de Santander tiene la primera escuela rural de Colombia que trabaja en la formación de una veeduría escolar para la posguerra.
Se trata del Instituto Técnico La Garita, en el kilómetro 20 del corregimiento La Garita, Los Patios, donde estudian unos 300 niños que analizan lo crucial de la posguerra y cómo desde su escuela le pueden aportar a la paz.
La idea de docentes, estudiantes y papás del plantel es que las aulas sean escenario donde respeten los derechos humanos y se valore la diversidad cultural, de raza o de religión, contribuyendo al respeto por el otro.
Según Nelson Orlando Clavijo, rector, 14 niños conforman el semillero de investigación Tras las huellas de los derechos humanos, en el marco del proyecto Enjambre, que decidieron profundizar en el respeto a los derechos humanos.
“Queremos formar una sociedad más tolerante y respetuosa de los derechos humanos que permita hacer de Colombia un país próspero, con igualdad de oportunidades donde todos tengamos cabida”, señaló Clavijo.
Juan Marco Postiglioni Peñaloza, de grado sexto, explica que desde la escuela se puede forjar la paz y que él mismo fue el reflejo de un proceso exitoso, pues antes de que empezaran el proyecto tenía conflictos con otro niño.
“Un niño llamado Julián tenía un problema conmigo y nos peleábamos, o él me pegaba... pero ese conflicto se acabó, porque arreglamos; el aceptó su error y yo quedé en ayudarle para que él fuera un mejor estudiante”, dijo Postiglioni con orgullo.
El pequeño, que es también el orador del proyecto, planteó junto a sus compañeros una pregunta para sus directivos y profesores: ¿quiénes velan dentro de las instituciones educativas por los derechos humanos de los estudiantes?
Con la pregunta se abrió un el debate, pues si bien existen entidades que pretenden proteger los derechos humanos a nivel general, no existe una cabeza visible en las escuelas que cumpla con esa función, dijo William Enrique Díaz González, coordinador del grupo de investigación.
Díaz dijo que la idea no es que la veeduría trate la vulnerabilidad del derecho.“La veeduría se encamina hacia el fortalecimiento de los derechos humanos, que permita a las escuelas contribuir a la paz”, explicó.
“Estamos organizando un foro, el 3 de diciembre, que se llama por los derechos humanos en la vida escolar en el marco del posconflicto”, indicó el coordinador del semillero de investigación.
“La actividad tiene como objetivo buscar orientaciones y principios legales, éticos y procedimentales que nos ayuden a la conformación de una comisión de derechos humanos a nivel escolar”. En el colegio, los estudiantes instalaron carteleras donde se invita a que en el ambiente escolar se respeten los derechos humanos, entendiéndose como el respeto por la diversidad sexual, cultural, religión o raza.
Los niños del colegio La Garita ahora hablan un mismo idioma en el marco de los derechos humanos en el que se preguntan ¿por qué discriminar a los inteligentes diciéndoles ñoños o nerds? ¿por qué los derechos humanos deben permear el ambiente escolar?, entre otros.
Previo al foro los estudiantes han trabajado en la promoción y divulgación de los derechos humanos en su comunidad y han efectuado concursos artísticos donde los estudiantes plasman su concepción e ideas acerca de los derechos humanos.
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