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En seis meses, en Toledo ha llovido lo de tres años
Los deslizamientos han afectado a dos mil habitantes y nueve veredas. 
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La opinión
La Opinión
Lunes, 17 de Septiembre de 2018

Toledo se hunde como consecuencia de los deslizamientos que afectan a dos mil habitantes y nueve veredas, ante el desamparo del Gobierno nacional. 

Durante los seis meses de ola invernal en Toledo se ha presentado 78 derrumbes, 7 movimientos de masas, un distrito de riesgo y  12 acueductos rurales colapsados, 27 casas destruidas y 287 familias damnificadas.

“Acá ha llovido en seis meses lo que debería haber llovido en tres años”, expresó el alcalde Jairo Castellanos. 

La preocupación por la falla geológica en la vereda La Camacha hace tambalear la tranquilidad de 11 familias que tuvieron que abandonar sus viviendas por la remoción de tierra que se presentó la semana pasada.

El movimiento de masa en 100 hectáreas de cultivo dejó cuatro casas destruidas y una a punto de desplomarse por las grietas que presenta en las paredes y techos.

Asimismo se afectó el acueducto de los distritos de riesgo de las veredas La Camacha, El Molino, Hatos Alto y Hatos Bajo, dejando a 300 familias sin agua. 

El fenómeno destrozó la vía secundaria con hundimientos que superan el metro de profundidad y grietas que impiden el paso de automotores desde el sector de Encontrados al resto de La Camacha.

Además, un tramo de 200 metros de la vía terciaria sufrió daños de inclinación y hundimiento de 10 metros de profundidad. 

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Igualmente, tres puentes peatonales quedaron destruidos, y los caminos veredales están intransitables por la acumulación de tierra y piedra. 

El colegio de Gibraltar sufrió daños por la caída de la cerca que rodea la infraestructura.

“Tenemos damnificados y casas destruidas en las veredas el Palmar, Santa Ana, Sabanalarga, Roman, Campo Alegre, Carbonera, la Cordillera y Corralito Juan Pérez”, agregó Castellanos. 

La franja de terreno en remoción está localizada a cinco minutos del casco urbano.

En caso de continuar bajando la masa, podría afectar el sector de La Línea que es la entrada a la vereda El Palmar Bajo.

El alcalde, manifestó que las familias damnificadas recibirán temporalmente un subsidio para que puedan pagar arriendo en la población y no se les desmejoren las condiciones de vida, pero no puede  ocultar la realidad de que el municipio está desamparado ante la falta de presupuesto que se agudiza por el incremento de afectados.

Según el mandatario, el municipio había presupuestado 70 millones de pesos para atención de emergencias, pero han gastado 400 millones de pesos, y a la fecha se encuentran sin ayuda para continuar atendiendo la crisis.   

Lo preocupante de la situación es que el municipio ha solicitado ayuda a la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo durante dos visitas a Bogotá, pero continúa hundiéndose en el desamparo del gobierno departamental y nacional que no escucha las suplicas de los habitantes. 

“Necesitamos que nos ayuden porque en Toledo ya decretamos la emergencia pública desde junio y ya no hay plata para atender más derrumbes”, manifestó Castellanos. 

En julio de 2016, se conoció de 285 hectáreas de terreno destruidas en La Camacha, situación que en su momento fue considerada como la zona con el fenómeno de remoción en masa más grande en el  país, según el reporte que en esa oportunidad emitió el Servicio Geológico Colombiano.

Con esta nueva emergencia, en los dos puntos en donde se registran los movimientos de tierra se completan unas 385 hectáreas afectadas en la zona rural del municipio.

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