La escasez de agua que se inició tras el reciente atentado contra la infraestructura petrolera que contaminó el río Tibú, comenzó a ser mitigada por las autoridades locales y regionales.
Ayer, luego de una reunión del comité municipal de gestión del riesgo, se continuaron la evaluación de la emergencia y el ajuste a los planes de contingencia, activados tan pronto se conoció el problema de contaminación y desabastecimiento de agua en la cabecera municipal.
Al respecto, la Ministra encargada de Vivienda y Agua, María Carolina Castillo, declaró que aunque el atentado no dejó daños en la infraestructura del acueducto, el agua no se puede captar porque está contaminada.
Las ayudas
Como primera medida, Emtibú puso a disposición de la comunidad el antiguo pozo ubicado en sus instalaciones. Igualmente, Ecopetrol reiteró la voluntad de colaborar con 12 carrotanques.
De hecho, tres de ellos abastecieron ayer los barrios La Unión, Camilo Torres y Santander, parte baja. En horas de la tarde, llegaron cuatro más y se espera que entre hoy y mañana arriben los otro cinco.
Además, se ofreció un carro cisterna para abastecer exclusivamente el hospital San José.
Sumados a estos vehículos habrá otros dos, provenientes del Ejército, que se unirán con la antigua máquina apagafuegos de los bomberos.
En los barrios más distantes, Emtibú puso tanques como centros de acopio con capacidad de dos mil litros.
Recipientes similares, y con capacidad de cinco mil litros, también fueron ubicados en la entrada de las instalaciones de la Empresa, para que la comunidad recoja el agua para sus casas.
En diversos sectores del afluente, según informaron funcionarios de Ecopetrol, hay personal recogiendo el crudo con equipos especializados para descontaminar el río en el menor tiempo posible.
Aseveraron que la bocatoma de la planta de captación no está contaminada por la oportuna instalación de una barrera de protección.
Por su parte, personal del Instituto Departamental de Salud se encuentra en Tibú para efectuar las muestras de agua y llevarlas a pruebas de laboratorio.
Con base en los resultados se determinará en qué momento se puede normalizar la succión y bombeo de agua, y el suministro a la población.
Debido a la situación de emergencia, todas las autoridades se encuentran en alerta máxima en caso de que ocurran nuevas eventualidades en este sector del departamento.
