¿Cuantos municipios de Norte de Santander conoce usted?, fue la pregunta con la que el profesor del curso de informadores turísticos, del Sena, recibió a sus alumnos en la primera clase.
La mayoría nombró Pamplona, Chinácota, El Zulia y Salazar de las Palmas. Luego, un silencio se apoderó del salón. Ninguno de los estudiantes conocía más de cinco municipios de la región.
Con este simple ejercicio, el docente Mauricio Rincón les explicó a sus estudiantes la importancia de conocer y promover el turismo en el departamento, ya que nuestras tierras no tenían nada que envidiarle al resto de departamentos.
Fue así como los estudiantes de la comuna 7 empezaron a conocer cada uno de los 40 municipios del departamento con el fin de resaltar su parte turística.
Cómo armar un paquete de turismo, reconocimiento del área, trato al turista, fueron algunas de las lecciones.
“Quisimos montar nuestras propias empresas de turismo para hacer más practico el curso y ya las formalizamos”, explica Adriana Paez, una de las alumnas de turismo.
Dos empresas turísticas salieron desde las aulas dirigidas y coordinadas por las estudiantes que sueñan con convertir al departamento en atractivo turístico de Colombia.
“A veces hasta nosotros mismos desconocemos la belleza natural que nos rodea y planeamos un viaje de fin de semana o unas vacaciones para otra parte del país, porque desconocemos que tenemos en nuestra casa”, dijo Leonor Urbina, representante de la otra empresa de turismo creada por los estudiantes.
Aunque las nacientes empresas escolares han tenido solo una excursión a Cácota entre sus paquetes se encuentran planes a Chinácota, Bochalema, La Playa de Belén, El Carmen, Toledo, El Raizón, entre otros sitios.
Uno de los mayores atractivos de los planes ofrecidos por los estudiantes son sus bajos costos. Un plan de un solo día, sin estadía, puede costar entre $30 y $60 mil.
“Queremos crear sentido de pertenencia en nuestra región y mostrarle al mundo nuestro potencial turístico”, finalizó Paez.
El curso de Informador Turístico, que se lleva a cabo en Ospina Pérez, tiene una duración de seis meses y es el primero de este tipo que se realiza en el departamento.
