“La gente que subió estaba satisfecha”, dice Pedro Romero, líder de la comunidad gramalotera. “Que todo muy bonito, que ya se están viendo avances y que la realidad es otra”.
Esa es la conclusión que quedó tras la visita de cientos de gramaloteros, este fin de semana, a la vereda Miraflores, donde se reconstruye el casco urbano que desapareció en diciembre de 2010.
Los antiguos habitantes del pueblo destruido se reencontraron para verificar cómo está quedando el esperado nuevo pueblo, y también tuvieron oportunidad de participar de distintas actividades de integración y reconocimiento de lo que fue, es y será Gramalote.
Antes del recorrido por la zona en construccción, se adecuaron algunas áreas para que la gente recordara a los personajes emblemáticos, los dichos típicos del sector, con el fin de que todos volvieran a pensar como un solo poblado, capaz de salir adelante de las adversidades.
Con videos, se rememoró por qué ocurrió el desastre, cómo se ha dado el proceso de reconstrucción, cuáles son los avances del proyecto, entre otros detalles.
“El agrado y la emoción de la comunidad se notó a cada instante”, declaró Carlos Rodríguez, coordinador departamental para la reconstrucción de Gramalote. “Se les cortaba la voz, y lo más importante es que muchos de ellos no creían en el proceso y pensaban que no era verdad el avance de las obras pero, en sitio, fue otra sensación”.
*La Opinión
