En Norte de Santander se están invirtiendo $28.358 millones en obras para la mitigación de los riesgos, y se adicionarán $20 mil millones más para reducir la vulnerabilidad del departamento.
Así lo dio a conocer Carlos Iván Márquez, director de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo.
Además de las obras en Villacaro, Cácota, Chitagá, Cúcuta y Los Patios, Márquez destacó la construcción de reservorios para 11 municipios, por 7.400 millones de pesos. También, la asistencia técnica para la creación de oficinas territoriales de gestión de riesgo de desastres, con un avance del 75 por ciento, en todo el departamento.

Todas estas obras, son las que representan los $28 mil millones, y el valor por agregar se dará con la aprobación de la fase tres del canal Bogotá.
“Hicimos dos fases del canal que, recuerdo, tenía una cloaca que ya fue corregida”, comentó. “Nos faltaba una tercera fase que vale $8 mil millones, en una obra que se hará en conjunto con la Gobernación y Corponor”.
Así mismo, expresó que se ejecutarán otras obras de estabilización en el tramo La Donjuana-Bochalema, con $6 mil millones, y un muro de contención, en Chitagá, con $4.190 millones.
Visita técnica
El funcionario realizó además una visita de inspección de algunas obras del área metropolitana.
Una de ellas fue un proyecto del canal El Recreo en el barrio 11 de Noviembre, en Los Patios, que cubre una extensión de 4.14 kilómetros que canaliza las aguas de ocho barrios, en una zona altamente inundable.
“Algo importantísimo es la construcción del centro integrado de atención y prevención, en Cúcuta”, dijo. “Al finalizar este año, la ciudad tendrá un centro de coordinación y atención, no solo para el área metropolitana sino para la frontera y el resto del país”.
Según reveló, la obra cuesta 2.800 millones de pesos, pero requerirá $800 millones más.
Allí, se prevé que funcionen las oficinas de gestión del riesgo de Cúcuta y Norte de Santander, en lo que se cataloga como un gran centro logístico operativo.
“Va a ser un centro de alta tecnología”, dijo Márquez. “Si no hay que usarlo, mejor, porque quiere decir que no hay emergencias, pero cuando existan, estaremos preparados”.
El funcionario insistió en el apoyo de la comunidad, para prevenir y actuar, y recomendó especial cuidado de los proyectos con los que se busca reducir las vulnerabilidades del departamento, usualmente afectado por imprevistos naturales.
La Opinión
