Una búsqueda que continúa en zonas de conflicto
El mandato de la UBPD es humanitario y extrajudicial. Sus equipos no buscan establecer responsabilidades penales, sino localizar, recuperar, identificar y entregar dignamente a las familias los cuerpos de personas dadas por desaparecidas en el contexto del conflicto armado.
En regiones como el Catatumbo, el sur de Bolívar y el sur del Cesar, esa tarea se desarrolla en escenarios donde persisten estructuras armadas ilegales y dificultades de movilidad y acceso.
De acuerdo con la UBPD, durante sus seis años de labores humanitarias en la región nororiental ha recuperado 1.291 cuerpos en fosas, cementerios rurales y otros lugares de difícil acceso.
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En lo corrido de 2026, la entidad reporta 223 cuerpos recuperados y 15 entregas dignas.
La Unidad atribuye parte de la posibilidad de ingresar a estos territorios a la confianza construida con las comunidades y al reconocimiento de su carácter humanitario y extrajudicial. Esa condición le ha permitido establecer acuerdos de seguridad y corredores para desarrollar las misiones de búsqueda sin convertirse en parte de las dinámicas del conflicto.
Pero las dificultades permanecen. En territorios donde los grupos armados conservan capacidad de control, los equipos forenses deben determinar cuándo es posible ingresar, cuánto tiempo pueden permanecer y bajo qué condiciones pueden realizar una excavación.
Para las familias, el tiempo de espera puede medirse en décadas. Para los profesionales que realizan la búsqueda, cada ingreso al territorio implica enfrentar las condiciones que durante años impidieron que esos mismos familiares pudieran encontrar a sus seres queridos.
La UBPD estima que 14.622 personas permanecen dadas por desaparecidas en la región nororiental de Colombia, que comprende Santander, Norte de Santander y el Magdalena Medio.
La búsqueda, por tanto, no termina con la recuperación de un cuerpo. Después de localizarlo comienza otro proceso: establecer su identidad y conseguir que pueda regresar a una familia que, en algunos casos, lleva décadas esperando una respuesta.
*Nombre cambiado para proteger la identidad de la persona y preservar la reserva de la investigación humanitaria.
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