Los artesanos de la guerra’. Así son reconocidos los ingenieros militares que adelantan obras sociales en los municipios de Norte de Santander.
Para ese grupo de soldados que, además de luchar con fe en la causa, llevan el espíritu social para construir espacios que permitan la unión de las familias en zonas afectadas por el conflicto armado, como el Catatumbo, las únicas armas necesarias son palas, picas, ladrillos, cemento y arena.
Polideportivos, puentes, carreteras, centros de salud, albergues para ancianos, entre otras, figuran como las principales obras que tienen la huella del Ejército Nacional en el departamento.
El comandante de la Fuerza de Tarea Vulcano, general Luis Felipe Montoya, aseguró que sus hombres adelantan un programa social en el Catatumbo, donde construyen nueve parques infantiles, de los cuales ya se han entregado cinco: dos en El Carmen, dos en Tibú y uno en Convención, este último fue entregado por el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo. Los otros cuatro parques se construirán en Ocaña y Teorama.
Sin embargo, mientras los soldados construían el parque en Convención, el pasado 6 de mayo, el cabo Edward Ávila Ramírez perdió sus piernas al pisar una mina antipersonal, a 200 metros del casco urbano, cuando prestaba seguridad a sus compañeros.
“Mientras los artesanos de la guerra construyen paz, los bandidos traen caos”, aseguró Montoya, en rechazo a los hechos que generaron el lamentable suceso en que resultó involucrado el militar.
Según el oficial, estas acciones que acostumbran a cometer las guerrillas en esta zona de Norte de Santander, son una violación a los derechos humanos y una “grave infracción al Derecho Internacional Humanitario”.
No obstante, ni los ataques guerrilleros impiden que las obras paren en estos municipios.
“Será una carretera construida con sangre, pero la vamos a construir para el beneficio de los colombianos”, dijo esta semana el general Montoya, luego de que un soldado resultara herido en un enfrentamiento con guerrilleros, cuando custodiaba a los ingenieros que construyen la vía entre Tibú y La Gabarra.
Entre las edificaciones que ha construido el Ejército en esta zona del país están: el puente hamaca en Villa Caro, el puente en San Martín de Loba, con un costo de 900 millones de pesos, el polideportivo en Caricachaboquira, de 600 millones de pesos, los nueve parques infantiles que ascienden a 12 millones de pesos, la vía Tibú-La Gabarra, que cuesta 87.000 millones de pesos y en la que intervienen Fonade y el Batallón de Ingenieros Militares José Salazar Arana, con un trayecto de 23 kilómetros.
No obstante, el Ejército tiene previsto para este año construir otro polideportivo en el corregimiento San Roque (Sardinata) con recursos que ya están aprobados.
Las obras que se han desarrollado en el departamento han afianzado las relaciones sociales entre los habitantes, en donde el común denominador a lo largo del tiempo ha sido el conflicto armado, que a diario deja víctimas en campos minados y en combates entre soldados y miembros de las guerrillas de las Farc, Eln y Epl.
