Comenzando noviembre, los agricultores y usuarios del distrito de riego de El Zulia se animaron a pedirle al vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras, un nuevo concepto técnico sobre la conveniencia de la construcción del Acueducto Metropolitano de Cúcuta.
El objetivo es el de que, antes de que se inicie la obra, y considerando la polarización que genera, se involucre a un tercero para que determine cuál propuesta es la más viable, entre el acueducto y el embalse del Cínera.
En este sentido, se pretendería que fuesen las universidades reconocidas del ámbito nacional, las que participaran en el proceso, por su carácter neutral y de capacidad técnica para esta compleja decisión.
Además, no se descarta la posibilidad de que un tercer criterio pudiese sugerir otra alternativa que ninguna de las partes haya vislumbrado.
Las razones del envío de la carta son simples, y conocidas por la ciudadanía: la presunta inconveniencia ambiental del acueducto, y las consecuencias económicas para el bolsillo de los contribuyentes.
En la misiva, se le recuerda a Vargas que la obra consiste en instalar unas potentes motobombas en la ribera del río Zulia, derivar tres metros cúbicos por segundo y conducirlos 25 kilómetros en tubería de alta presión.
“Se debe superar una altura de casi 300 metros, con el consecuente uso de energía eléctrica que gravará de por vida los recibos”, que pagan los usuarios, afirma el documento.
De acuerdo con el texto, el sistema con el que funcionaría el acueducto no solo va en contra del Plan nacional de adaptación al cambio climático, sino también del Plan nacional de desarrollo, los planes de manejo de las cuencas de los ríos Zulia y Pamplonita, y la Alianza Biocuenca, creada con el Fondo regional del agua.
“Reconocemos el esfuerzo que hicieran Ecopetrol, la Nación y el departamento para recabar la más ambiciosa bolsa de recursos jamás soñada”, manifiestan los remitentes.
Sin embargo, aseveran que la decisión tomada sobre la construcción de acueducto, fue apresurada “y de espaldas a las comunidades involucradas”.
Así mismo, se explica que ya existe un documento -conocido por el gobernador, Édgar Díaz, con planos, estudios y presupuesto cómo, con los mismos 338 mil millones del Conpes que financia el acueducto, se puede levantar la infraestructura que lleve agua por gravedad del Zulia al área metropolitana de Cúcuta.
Agregan que también habría beneficios posteriores si se construye el Cínera, como la generación de energía hidroeléctrica y el control del riesgo que generan las crecidas del río.
“Aún estamos a tiempo, máxime ahora, cuando las realidades del país nos llevan a convencernos de que bombear agua, cuando la naturaleza nos permite traerla por gravedad, no es el camino correcto”.
Esta es la tercera vez, en menos de un año, que el Comité por la defensa de la ciudad y el campo se dirige al vicepresidente y, de hecho, en esta oportunidad adjunta las cartas enviadas en mayo de este año y agosto de 2014, que no obtuvieron ninguna respuesta.
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