Por lo menos 200 mototaxistas que tienen en esta actividad su fuente de trabajo se sienten inseguros para continuar prestando el servicio.
En el gremio se tiene temor de correr con la misma suerte y hasta de hablar, “para no quedar pintados”, y los pocos que se atreven a dar información, lo hacen pidiendo la reserva de sus nombres.
*Juan, por ejemplo, contó que para sostener su hogar conformado por la esposa y 3 hijos, hace 3 años empezó en esta labor alquilando una moto.
Un año después, con lo que ahorró, se compró una moto con la que trabaja, tal como varios de sus compañeros, prestando el servicio urbano y rural a quien lo solicite, sin sospechar de sus clientes.
Quienes han sido víctimas, dijo, “nos han contado cómo los atracan. Una forma, es que el pasajero hace una llamada diciendo que va a en camino y a los pocos minutos, salen al camino personas armadas que obligan al motorizado a entregar la motocicleta”.
Otra, se da con una pareja supuestamente varada, de la que el pasajero dice que es conocido y pide parar para brindar ayuda, pero el final es el mismo.
En medio de la incertidumbre *Juan y sus compañeros seguirán prestando el servicio, pero con el temor de que algo pueda ocurrir el día menos pensado.