La inusitada visibilidad de los feminicidios en la región del Catatumbo tiene en alerta a las organizaciones defensoras de derechos humanos, en especial porque están ocurriendo en zonas en las que tuvo control la guerrilla de las Farc y en las que hoy en día, persiste el control armado de las demás guerrillas.
Para Enrique Pertuz, coordinador de la Red departamental de defensores de derechos humanos las cifras son alarmantes: de 44 casos ocurridos en 2016, 27 pasaron en Cúcuta y los demás, en Sardinata, Tibú, y Ocaña, con dos y tres casos.
Sin embargo, para 2017 se registraron 35 feminicidios, de los cuales 14 tuvieron lugar en Cúcuta y 16 en el Catatumbo, con un hallazgo que llama la atención de los defensores: 8 de los casos se dieron en Tibú, localidad que para 2016 solo tuvo 2 feminicidios.
“Después de Tibú, encontramos El Carmen, con otro pico de tres feminicidios, y Ocaña con otros tres”, dijo Pertuz. “El mayor agravante es que hasta ahora no se conoce que los responsables sean actores del conflicto, lo cual nos inquieta aún más porque quiere decir que era un fenómeno invisible”.
Los casos que se presumen como excepcionales, y posiblemente relacionados con la guerra, son los de la promotora de salud de San Calixto, y el de la presidenta de la junta de acción comunal de la vereda Tutumito Carboneras, Tibú.
“Con el acuerdo de La Habana el problema ha comenzado a visibilizarse, porque en su momento la guerrilla era el Estado y ejercía esa función de control en las zonas, tal como sigue pasando en los sectores con influencia del ELN y el EPL”, puntualizó. “Sin embargo, notamos que en la mayoría de casos hay problemas de convivencia entre las parejas, y otras circunstancias que no tienen que ver con actores armados”.
