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Región
Se tecnifica el campo en Ocaña, Teorama y Silos
Con herramientas tecnológicas, nortesantandereanos enfrentan los embates climáticos en el agro.
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Sábado, 6 de Junio de 2015

Cansados de regar a ‘totumadas’ sus cultivos y viendo que con el paso de los días estos decaían y se hacía menos productivos, los campesinos de tres municipios de Norte de Santander decidieron unirse al proyecto Modelo de Adaptación y Prevención Agroclimática (MAPA) de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoica).

Por medio de este plan, campesinos como Adul Ramírez, dueño de la finca La Laguna de la vereda Pulpitos, en Teorama, mejoró el rendimiento de sus cultivos de lulo. Allí fue cambiado el riego tradicional, mediante el uso de manguera, por un sistema tecnificado conocido como goteo, con el que no solo aprovecha el líquido de mejor manera, sino que ahorra en mano de obra. 

Jorge Plazas, coordinador nacional de MAPA, sostuvo que esa práctica rudimentaria de riego aumenta la pudrición algodonosa, debido a mucha humedad. También sugirieron la aplicación de enmiendas orgánicas con la finalidad de mejorar las propiedades hidrodinámicas del suelo y optimizar la retención de humedad.

Expresó que en esta parcela de integración, Corpoica instaló una estación meteorológica manual, con ella los asistentes técnicos llevan los registros de precipitación y temperatura para interpretar la dinámica del cultivo. Los períodos de fuerte sequía son el dolor de cabeza de los productores en esta zona, por lo que el medidor les permite aprovechar los lapsos de lluvia.

“El lulo anualmente requiere de 1.800 mm de agua, un promedio de riego diario de 5 mm por planta o 5 litros por metro cuadrado. Entonces, al tener conocimientos de las probabilidades de precipitaciones se pueden calcular los tiempos estimados para el riego mensualmente y así darle al cultivo la cantidad necesaria”, indicó Rojas.

Vale destacar que las lluvias promedio de Teorama están entre 1.336 mm y 2.369 mm al año y con ayuda de MAPA la producción de lulo ascendió de 19,25 kilos a 27, 25.

Cebolla ocañera, a punto de extinguirse

En Ocaña, la especie de cebolla oriunda de esta zona ha prolongado su existencia. Parte de la salvación ha sido MAPA. Este rubro ocañero ha estado en riesgo de extinción por la cebolla peruana, la cual la estaba desplazando por ser un cultivo de ciclos cortos de producción y amplio mercado.

Según Plazas, en la provincia el sistema de riego era arcaico y fue “un acierto” implementar el proyecto en ese lugar. La hacienda beneficiada fue La Estrella de la vereda La Esperanza; allí recomendaron la utilización de abonos compostados, que mejoran la capacidad de absorción del recurso hídrico y recuperan la materia orgánica del suelo, permitiendo la fijación de carbono, lo que hace innecesario el uso de fertilizantes químicos.

En esta finca usaban mucho la gallinaza cruda para nutrir el suelo. Jairo Rojas, encargado del programa en el departamento, precisó que en Ocaña implementaron el sistema de riego por microaspersión, con lo que lograron aumentar la producción a 7,5 cargas de cebolla por hectárea, que equivalen a un incremento del 6,3% en el rendimiento, reflejo del aprovechamiento del agua.

Gota a gota para la papa

Un panorama similar al de Teorama se vive en Silos, la escasez de agua es el principal problema en la siembra, aunado a los pocos nutrientes de la tierra. La papa es el sistema productivo escogido por Corpoica para desarrollar el proyecto. La finca beneficiaria es Isla de la vereda El Salado.

Jairo Rojas manifestó que para esta área recomendaron la fertilización de los suelos con materia orgánica habilitada, lo que también contribuye a la reducción de los problemas sanitarios. Igualmente, decidieron la tecnificación del riego con el sistema gota a gota, implementado en Teorama, por la poca disponibilidad de agua, lo que ha mejorado el rendimiento del producto.

Estos son los tres municipios nortesantandereanos en los que se aplica el Modelo de Adaptación y Prevención Agroclimática, por decisión de la Gobernación, que es la encargada de la elección porque conoce de cerca la realidad de cada jurisdicción.

El proyecto

De acuerdo con el coordinador regional de MAPA, las capacitaciones y esfuerzos de Corpoica para involucrar al campo del departamento a este plan también han llegado a Pamplona, Chitagá, Toledo, Mutiscua, Ábrego, La Playa y algunas zonas del Catatumbo. Detalló que la Universidad Francisco de Paula Santander (UFPS), así como el Centro de Investigación La Suiza, en Rionegro, Santander, han contribuido con el proyecto.

MAPA es financiado por el Fondo Adaptación, a través del cual se han tecnificado los procedimientos del cultivo como el riego y la fertilización de los suelos. En Norte de Santander, unos 150 asistentes técnicos, agricultores e interesados en las labores agropecuarias se han integrado al plan.

36 de ellos hacen parte de una red, unida a otras similares conformadas en otros 17 departamentos, por medio de las cuales dirimen dudas sobre problemas sanitarios, plagas o prácticas de siembra. La comunicación con esta red se basa en visitas personalizadas, charlas en grupo por WhatsApp y correo, mediante las cuales comparten información, inquietudes y experiencias, manuales de cambio climático, datos del fenómeno de El Niño e informes del Ideam.

En las tres jurisdicciones, los suelos fueron diagnosticados con pocos nutrientes y presentaban un progresivo deterioro por causa de la variabilidad climática y los eventos extremos. Además de plagas, problemas sanitarios y las limitaciones con el agua. Esa situación no generaba un rendimiento de los cultivos, pero con MAPA se empezó a tecnificar el sistema de riego localizado, para el aprovechamiento del agua; el uso de materia orgánica habilitada, con el fin de disminuir los problemas fitosanitarios; y la implementación de medidas para prolongar la humedad.

*Leonardo F. Oliveros | leo.oliveros@laopinion.com.co

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