Este lunes la Iglesia Católica, como cada 2 de noviembre, conmemoró el Día de los Difuntos. En la región y en muchas partes del mundo los cementerios fueron escenario de los actos litúrgicos, donde honraron la memoria de sus seres queridos.
En Cúcuta, unos 3.000 visitantes esperaron pacientemente que abrieran las puertas del Cementerio Central, para arreglar las tumbas y orar por los que partieron a ese viaje sin regreso, al lugar conocido como ‘Eternidad’, así lo confirmó Nubia Contreras, secretaria del campo santo.
A las 10:00 de la mañana el obispo Víctor Manuel Ochoa ofició una misa solemne en este cementerio y dijo que “hacemos este acto con fe ofreciendo por ellos (los fallecidos) nuestra oración”.
En la necrópolis municipal de Villa del Rosario, los ciudadanos también se volcaron para recordar a sus parientes. La eucaristía allí también fue a las 10:00 de la mañana. En los campos santos La Esperanza y San José de Los Patios también estuvieron familias enteras llevando flores y arreglando tumbas, luego asistieron a una misa a las 11 de la mañana en la que oraron por sus familiares fallecidos.
A las afueras de los cementerios, los vendedores de flores aprovecharon la fecha especial para aumentar sus ingresos. El ramo más económico valía 1.000 pesos y otros llegaban a 15.000, dependiendo el tamaño y la clase de arreglo.
Los jardineros, fieles cuidadores de los campos santos, también hicieron su agosto en esta fecha, pues buenas propinas, de 5.000 o 10.000 pesos, recibieron por embellecer las sepulturas.
