El muro que rodea el patio de recreo de los estudiantes del Instituto Técnico Integral de Guaimaral pende de un hilo.
Es una muralla de concreto de 25 metros de largo por dos y medio metros de alto, que caería sobre cualquiera en la calle 11 N si se llegara a desplomar.
Ni siquiera porque hay un patinódromo enfrente suyo a donde llegan a diario niños a practicar su deporte preferido, las autoridades se han preocupado por hacer algo para prevenir una tragedia.
Pero no solo el peligro lo representa el muro, también está en riesgo del desplome el gigantesco árbol de más de cien años de antigüedad que da sombra al recreo de los estudiantes.
“El peligro es por punta y punta y ni siquiera hay una señal que advierta del peligro”, denunció María Eugenia Castro, una vecina de la calle 11 N que reside a escasos 10 metros del punto más crítico del muro.
Las directivas de la institución educativa cumplieron con su parte de dar aviso a las autoridades ambientales para que determinaran la suerte del árbol, así como a la alcaldía, para que procediera con los trabajos de demolición de la muralla de concreto, pero seis meses después de la alerta no se ha producido ninguna respuesta por esta última parte.
Se conoció que la presencia del árbol debilitó la estructura del muro, dada la presión que ejerce con sus raíces y con su tronco.
El concepto que dio la Corporación Autónoma Regional para la Frontera Nororiental (Corponor), es que el árbol está enfermo y hay que intervenirlo para evitar que un eventual desplome desencadene una tragedia.
Por fortuna en estos momentos los 1.200 alumnos que reciben clases en el Integrado de Guaimaral se encuentran de vacaciones, lo que debe aprovecharse para adelantar los trabajos de demolición del muro y la tala del árbol, dijeron vecinos del sector.
El secretario de Infraestructura, Juan Carlos Sierra, anunció que ya está abierta una licitación para proceder con los trabajos a más tardar en la primera quincena de enero, “con lo cual cuando se inicie el calendario académico ya esté despejado el peligro”.
El funcionario adelantó que mientras esto se produce esta semana se dispondrá de las medidas de seguridad necesarias para alertar del riesgo a los vecinos y a las personas que se movilicen por allí.
Las obras que se requieren allí corresponden a la demolición y construcción del muro de encerramiento, así como del retiro del árbol, dijo Sierra, quien hizo un llamado a la comunidad para que se abstenga de desplazarse por la calle 11N hasta tanto no se produzcan las soluciones.
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