Lady Tabares, la mujer de la vida real, aseguró que cada noche está descubriendo la historia de su vida que se proyecta en televisión. “Tuve la oportunidad de ver los primeros capítulos pero ahora donde va, todo es nuevo para mí porque no tenía conocimiento de la transición. Cada noche sigo más pegadita, lo que están mostrando para mí es nuevo. Y no sé hasta que punto irá la historia”, expresó.
Tomar la decisión de contar su vida no fue sencillo. “En el momento en que uno da el ‘Sí’ debe tener muy claras las consecuencias. Uno no puede pretender que el público lo reciba para bien, sino que también habrá otras que lo verán de mal forma. Durante el año que tomé la decisión pensé mis cosas, personalmente no quería. Lo hice por la situación económica porque quería organizar mi casa y pensé en las tantas acusaciones, que dije: ‘En un momento a la luz saldrá la verdad’. Y creí que este era el momento y me lancé”.
Todo lo que se ha mostrado es real? ¿Pasó en la vida real?
No, todo no. Hay que tener en cuenta que de todas maneras es un producto de televisión y tiene ficción. Aunque es la vida basada en Lady Tabares hay cosas que yo veo y digo ‘Tan charro, eso no pasó’.
De lo que se ha visto, por ejemplo, es ficción que el papá tenía una floristería o la crucifixión de Lady, de pronto Lady fue golpeada. Tampoco es cierto que es sacada de la cárcel a hacer la película, tampoco es verdad porque yo estaba en un internado y estaba muy pequeña. Lady la de ahorita está como muy grandecita.
¿Qué siente cuando ve esas escenas que son ficción?
No todos los días cuentan la vida de uno. Hay muchas sensaciones, pero también es importante porque hay personas que me han señalado y que me han insultado sin tener conocimiento de las cosas. Al menos que vean la realidad de las cosas, cómo de una u otra manera fue mi vida y que ella no se basó en las calles. En ese sentido, me gusta porque chévere que conozcan también la persona como tal, la mujer, el ser humano. Y que eso ayude a resolver algunas dudas.
¿Qué pasa con su familia cercana cuando se ven retratados?
Al principio fue complejo porque decían ‘¿Y por qué a mi no me pagan?’. Me senté a hablar con ellos. Hoy están motivados, les gusta lo que ven. Mis hijos y mi hermano hacen muchas preguntas porque esto es nuevo para ellos. Los recuerdos difíciles son para mi mamá, mi hermano y para mí porque vivimos esa época. Pero hay mucho entusiasmo.
¿Y su mamá no se ha ofendido al ser retratada como una alcohólica y ciega de amor?
Sí, claro, mucho. Creo que más que ofendida, a veces hay tristeza. No es fácil. Expresa cosas como ‘yo sé que yo fallé’. Y yo la consuelo diciéndole: ‘Má eso es ficción, no crea eso Má’. A veces llora pero ella es una berraca.
¿Qué dice su hermano?
Todo para él es muy nuevo, él se emociona y dice ‘¿Cierto que con esto yo voy a poder ser un futbolista?’ y yo le digo, ‘Si claro, esta es su oportunidad’. Porque a él sí le gusta el fútbol y lo tengo en una escuela. Él visualiza en su inocencia que el hecho de salir ahí le va a abrir las oportunidades que él espera y yo se las alimento porque quiero estos quince minutos de fama, que otra vez me da el universo, abarcarlos para beneficio propio, de mi familia, mis hijos y poderles dar un mejor futuro, una mejor vida.
¿Pidió que no trataran algún aspecto?
Sí, claro. Hay momentos dolorosos de mi vida los cuales yo no quiero que salgan ahí, por ejemplo, mi violación. Ellos han sido muy respetuosos con eso. No quiero que eso pase porque no quiero revivir ese momento. No pedí más nada.
¿Qué piensa de las producciones inspiradas en la vida real?
Quienes decidimos y avalamos ese permiso para estas cosas debemos tener claros los pro y los contra. No podemos pretender que porque saquen la vida de alguien en televisión ya todo vaya a ser perfecto y lo vayan a idealizar. Hay que asumir todo lo que se venga.
