Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Tendencias
Si yo me lanzo a hacer el ridículo, todos se van a reír: Jorge E. Abello
El bogotano, que se estrena como presentador en RCN, también nos cuenta de sus próximos proyectos.
Authored by
Sábado, 12 de Marzo de 2016

Escuchar el nombre de Jorge Enrique Abello es pensar de inmediato en sus protagónicos dentro de producciones televisivas como ‘Yo soy Betty, la fea’, ‘En los tacones de Eva’ y ‘A corazón abierto’.

Pero más allá de su etiqueta de galán de telenovela, Abello es un hombre de la comunicación: ha sido escritor, fotógrafo, camarógrafo, editor, director y productor a lo largo de sus 40 años dentro del mundo del entretenimiento. Incluso fue socio de una librería en Bogotá y ha estado vinculado con diversas causas humanitarias.

Como buen bogotano, es reservado, evita hablar de su vida personal, pero acepta que su humor es ‘muy negro’. “Yo soy consciente de que tengo una imagen que inspira seriedad, pero casi todo el día me la paso de buen humor”, asegura el artista, de 48 años.

Ahora lo vemos cada sábado por el canal RCN, como presentador en ‘Me caigo de la risa’, un una adaptación colombiana del formato francés que triunfa desde su estreno en 2011, en donde un grupo de actores y humoristas pasan por diferentes pruebas para hacer reír al público.

¿Le gusta el rol de presentador?

Pues soy un hombre de entretenimiento, creo que he hecho todos los oficios en este medio: cámara, fotografía, edición, dirección, así que digamos que presentar no es algo ajeno a mí, lo que pasa es que presentar este tipo de programas no era fácil porque tiene entre 12 y 14 cámaras funcionando al tiempo, público y seis chiflados e invitados.

¿Cómo logró adaptarse?

Con mucha concentración para no perder los ritmos ni la velocidad, para que los buenos chistes queden donde deben ser. Ha sido difícil, a veces me faltaba el aire pero en el transcurrir de los días fuimos tomándole el hilo.

¿Le gusta lo que ha visto?

Para mí verme en la pantalla es muy difícil porque me veo desde un punto de vista muy crítico, entonces no lo disfruto tanto. Pero aquí, en este show de comedia, todo es tan divertido, que es imposible no pasarla rico.  

¿Faltaba un formato así en la televisión colombiana?

Siento que faltaba no sólo un formato así, sino la posibilidad de reírnos. Creo que para ninguno de nosotros es extraño saber que el país y el mundo están en una situación complicada, que todo lo que se transmite a través de los medios de comunicación es pesimismo. En estos momentos creo que lo más importante es poder reírse, darle la vuelta a la realidad.

¿Cómo se logra dar esa vuelta?

La realidad puede ser distinta, puede ser otra cosa, pero eso parte de cada uno de nosotros y parte desde el momento en que te levantas cada mañana y dices: ‘esto lo enfrento sonriendo’.

¿Hay que hacer el ridículo para hacer reír?

Sí, totalmente. Si yo me lanzo a hacer el ridículo todos se van a reír.

¿Y qué lo hace reír a usted?

Soy una persona que parece seria, pero casi todo el día me la paso mamando gallo. Me hace reír el repentismo, lo que pasa en la vida cotidiana. Me hace reír el desastre que somos los seres humanos y lo que hacemos y vendemos de nosotros mismos que termina siendo algo que no tiene nada que ver con nuestra esencia. La imposibilidad que tenemos para ser mejores personas, para querernos, para amarnos y para divertirnos.

Una de las atracciones del show es el teatro inclinado ¿no es un poco peligroso?

Es un escenario invertido, donde se hace una improvisación de unos 15 minutos. El primer día me resbalé, caí contra un tubo y me fisuré una costilla. Si ustedes ven, terminamos con morados, cortaduras, todo el mundo destruido, pero uno la pasa bien así que no nos termina doliendo.

¿Qué otros proyectos tiene para el 2016?

Este año empiezo a montar una obra de teatro que escribí junto con Andrés López, no hay título definido aún, pero es una comedia que será muy divertida. Y esperamos hacer otra novela.

¿De comedia o drama?

Yo las he hecho toda la vida entre comedia y de drama, así que cualquiera vendría bien.

*La Opinión

Temas del Día