Suscríbete
Alta percepción de inseguridad, menor capacidad de compra de los visitantes venezolanos por la caída del dólar y la mala imagen de la ciudad están repercutiendo en la actividad comercial de Cúcuta.
Todavía no hay fecha ni definiciones de un calendario, pero debería esperarse que comiencen los debidos acercamientos políticos para trazar el cronograma que permita superar los tropiezos.