Los vecinos de las cinco casas abandonadas que este lunes fueron derribadas por la Policía y la Alcaldía no se cansaban de agradecer que se hubiera hecho realidad lo que venían solicitando desde hacía cinco años.
Esos inmuebles, ubicados en la calle 20 con la avenida 22A, en límites de los barrios Magdalena, San José, Santander y Gaitán, se habían convertido en los últimos años en una piedra en el zapato para la convivencia del sector.
Eran epicentro de riñas, escándalos, indigencia, y pandillas que se escondían allí a planear sus fechorías, dijo el secretario de Gobierno del municipio, Oscar Gerardino.
Incluso, en sus alrededores fue hallado días atrás el cadáver de un joven no identificado, dijo el comandante de Policía, coronel Yecid Arango.
El oficial reveló que las casas eran guarida de consumidores de estupefacientes.
Fue necesaria una retroexcavadora para demoler las estructuras .
“Por fin nos quitaron de encima este problema y por fin retornó a nuestros barrios la tranquilidad, porque se les acabó la guachafita a los que acostumbraban a ingresar allí a hacer de las suyas”, dijo Miriam Palomino, vecina del lugar.
La demolición fue el resultado de un proceso de acercamiento con la comunidad y de labores de investigación de la Sijín, dijo Arango.
Tras esto, la alcaldía emitió el acto administrativo que dio viabilidad al derribamiento de las casas.
Las informaciones entregadas por los vecinos señalan que en su propósito de evitar que los atracadores, habitantes de la calle y consumidores de narcóticos siguieran haciendo presencia en el sector, habrían recurrido a diferentes acciones para cerrar las puertas.
Sin embargo, no lo lograron, por lo cual de manera reiterativa solicitaron la demolición de los inmuebles.

(El coronel Yecid Arango, coordinó con los secretarios de Gobierno, Oscar Gerardino, y de Seguridad, Mauricio Franco, el procedimiento de demolición.)
A la par con la demolición, la Policía anunció planes especiales de vigilancia en estos barrios tendientes a contrarrestar actividades delictivas como el consumo y tráfico de sustancias estupefacientes, hurtos en todas sus modalidades y homicidios.
El secretario de Seguridad Ciudadana, Mauricio Franco, señaló que así como en La Magdalena, también en otros barrios están en lista para su demolición otras casas abandonadas que se convirtieron en guaridas de los delincuentes.
Franco aclaró que los inmuebles demolidos no han sido despojados. Lo que se procedió fue a la demolición porque estos amenazaban con desplomarse, además de estar convertidos en un sitio de consumo de alucinógenos, según denuncias.
