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Cúcuta
Este es Jhoan Contreras, conocido como el Da Vinci cucuteño
Desde hace 10 años, el joven nortesantandereano comenzó su trabajo artístico.
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La opinión
La Opinión
Domingo, 20 de Mayo de 2018

La perfección de los dibujos que elabora Jhoan Manuel Contreras desde hace 10 años, fueron la carta de presentación y prácticamente la visa que le permitió a este artista anónimo cucuteño tener acceso al mundo. 

Contreras vendió las pocas cosas que tenía en su casa en el barrio Sinaí, en Los Patios, y migró a Europa, donde según él, están los mejores retratistas hiperrealistas del mundo. 

Antes de irse se despidió de los jóvenes a los que enseñaba, en la avenida Quinta con calle 11, pleno centro de Cúcuta y de su familia, que poco creía en que con sus trazos devoraría el mundo; luego, compró un tiquete solo de ida, pues su sueño es ser el mejor retratista colombiano en tercera dimensión del planeta. 

Contreras, conocido por sus buenos retratos como el Davinci cucuteño, era el joven que todos los días se sentaba en un pequeño banquillo en medio del desorden que genera el tráfico vehicular, los transeúntes y los vendedores ambulantes. 

El mismo al que ni siquiera lo desconcentraban las brigadas de recuperación del espacio público de la Alcaldía. 

Según el artista, va para Roma, Italia, porque allí aprenderá al lado de los mejores. Su meta es estar a la altura de americano Rob Hefferan o de los italianos Roberto Bernardi y Jason Degraaf.  

En la ‘Cuna del Arte’ solo hay un puñado de retratistas que hacen hiperrealismo; estos, en el planeta, se cuentan con los dedos de la mano, dijo, y como en las calles cucuteñas difícilmente podría cumplirse ese anhelo, el pasado 30 de abril vendió lo poco que tenía y se fue para el viejo continente. 

La llegada al Museo del Prado ha sido una de las experiencias más impactantes durante su travesía.

Diez horas de vuelo 

La primera impresión que tuvo Jhoan al llegar a Madrid, fue ver el orden de las calles. 

“Aquí no hay ningún tipo de vendedor ambulante, venta de chicles o minutos. No hay perifoneo, carretas, eso no existe en toda Madrid”, comentó.

Uno de los detalles que más recuerda con verdadera emoción es la entrada, porque se dice que es difícil para ciertos extranjeros, y algunos colombianos son devueltos.

“Entré a la entrevista con migración y me preguntaron por cuántos días venía a Madrid; yo respondí: yo voy a estar 6 días…El de la migra me miró y le dijo al compañero que estaba al lado, en tono desconfiado, sarcástico, que yo ‘solo iba 6 días’”. 

—Agente de Migración: Y a qué viene

—Contreras: Voy a mirar el Museo del Prado. 

—M: ¿Y qué hay allí?

—C: La mayor colección de pinturas españolas del planeta.

—M: ¿Y viene solamente por eso?

—C: Soy dibujante, me dedico a eso.

Alguien de migración le dio una hoja y un lapicero a Jhoan, y mientras este pintaba un ojo, le dijeron: 

—M: Vale, te creemos, vete…

No le exigieron reservación de hotel ni otros requisitos. 

Luego de tomar el metro —sin que nadie lo empujase y sin que intentaran colarse— llegó al Museo del Prado. “Es lo más espectacular que he visto en mi vida, todos deberían ir a conocerlo”, comentó.

Sus días en Europa

Las cosas para este pintor cucuteño han cambiado. Mientras en Cúcuta, por uno de sus dibujos le pagaban 50 o máximo 100 mil pesos, en Europa su llegada ha sido bien recibida por la gente que conoce su arte y paga hasta 200 euros por un retrato. 

“El primer día me siento en una calle muy transitada; veo que pasan los policías y no me dicen nada mientras pinto; gracias a Dios ven que lo que hago es arte”, afirmó. “Tristemente, lo mismo no pasa en Colombia”.

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