Una vida llena de precariedades económicas encendió en su corazón la chispa de la creatividad y, aunque no fue muy bueno en la escuela, su ingenio lo llevó a visionar en la frontera varias oportunidades para crecer. Así es como José María Chacón Banderas hoy carga sobre sus hombros un legado de más de 50 años de trabajo empresarial.
Chacón acaba de recibir el Premio al Mérito Empresarial (PME) de la Universidad Simón Bolívar, en la categoría de Empresario Benemérito. A sus 87 años es un referente de liderazgo, innovación y ética en Norte de Santander.
Su historia es reflejo vivo de que la resiliencia, la creatividad y el trabajo incansable pueden transformar las realidades más difíciles. Nació en Bucaramanga (Santander), en donde la profunda escasez de dinero lo llevó a buscar trabajo para ayudar en el sustento de sus hermanos; por lo que terminó en el campo de golf del Club Campestre.
“Tuve que cargar tacos de golf para comprar la comida para mis hermanos... una pobreza dura, pero honesta. Y ahí nos despertamos todos, fuimos capaces de superarnos poco a poco”, afirmó el empresario.
José María Chacón es ejemplo de resilencia y pujanza. Dejó su natal Bucaramanga para hacer empresa en Cúcuta./ Foto Carlos Ramírez-La Opinión
Chacón indicó que es muy católico y a los 15 años le hizo una promesa a Dios en el templo donde fue bautizado, que le diera la oportunidad de salir adelante sin hacerle daño a nadie.
“Llegamos a Cúcuta que es un pueblo bendito, un puerto seco especial. Tenemos la oportunidad de tener un pueblo como Venezuela, muy creativo en aquella época, fue muy grande, porque el desarrollo de la zapatería entró por Venezuela”, recordó.
De La Linda a Chacón Banderas y la aviación
En 1970, José María Chacón fundó su primera empresa,La Linda, dedicada a la fabricación de calzado y con ella logró exportar a Puerto Rico, Estados Unidos y las Antillas Holandesas. Sin embargo, la llegada de grandes compañías transnacionales le impidió seguir compitiendo en la manufactura directa.
Sin embargo, tras cinco años con La Linda, se dio cuenta de otra oportunidad sin dejar el sector calzado y decidió enfocarse en la comercialización e importación de insumos especializados desde Brasil, Venezuela y EE. UU., los cuales escaseaban en Colombia.
De esta manera dio origen a Chacón Banderas, bautizada en honor a los apellidos de su padre y su madre, una empresa clave para la formalización y tecnificación de la actividad. “Fui uno de los que ayudó a transformar la industria del calzado en Cúcuta, que es una potencia”, apuntó.
Su visión no se detuvo allí. José María Chacón también fue pionero de la aviación regional y hace 40 años, por necesidades de conectividad y logística, fundó Líneas Aéreas del Norte de Santander (LANS), una pequeña empresa especializada en vuelos chárter y aéreoambulancias, cuya base operativa principal se trasladó posteriormente a Bucaramanga.
“Tenemos una capacidad de aeronaves pequeñas, porque contra la aviación grande no podemos competir, es un sector muy fuerte. Yo fui primero un aprendiz de comerciante y así entendí que los negocios que no son rentables no se pueden tener”, añadió Chacón.
El destacado líder corporativo también creó Mao Maq Constructora y todo este trabajo se ha traducido en impulso a la competitividad de Norte de Santander.
José María Chacón Banderas junto a su hijo Marlon, en un recorrido por la compañía fundada hace más de cinco décadas./ Foto Carlos Ramírez-La Opinión
Al ser consultado sobre el secreto para mantener a flote sus empresas durante décadas en un entorno donde muchos emprendimientos fracasan a los pocos años, Chacón manifestó que sus estrategias fueron “las normales”.
No obstante, destacó tres pilares fundamentales, uno de ellos la familia, porque sus cinco hijos se vieron motivados a trabajar por el sostenimiento de las empresas, a quienes fue “vinculando poco a poco, en la medida en que ellos podían trabajar y estudiar”. Hoy, ellos lideran agencias de la compañía en Cúcuta, Bucaramanga, Bogotá y Barranquilla.
Otro es la formalización y el respeto a la norma. Para Chacón, hacer las cosas bajo el marco legal es el camino más sencillo para crecer, por lo que defendió el rol de las instituciones. “La Cámara de Comercio de Cúcuta es una entidad maravillosa que le abre uno las puertas”, expresó.
Y su tercer pilar es una mentalidad de abundancia, pues, aseguró que toda Colombia es una tierra fértil y llena de oportunidades para quienes tienen la voluntad de trabajar y superarse; solo es cuestión de “querer”.
Finalmente, el empresario resaltó que su pasión por el golf sigue intacta, pues cargar los tacos, siendo un adolescente en Bucaramanga, lo llevó a relacionarse con personas que le dejaron buenas huellas.
Por eso, aportó a la construcción del campo de golf Palmas, en Villa del Rosario, para atraer inversionistas. Ahora, lidera el desarrollo del nuevo campo del Tennis Club, en Boconó, un proyecto de 18 hoyos, porque cree que es un atractivo para esta zona del país.