39 militares residentes en Norte de Santander víctimas de minas antipersonal, artefactos explosivos improvisados y heridos por armas de fuego que sufrieron amputaciones producto de la guerra, ya no tendrán que desplazarse para Bogotá para tener sus prótesis.
Gracias a una alianza estratégica que, desde junio del 2015, viene desarrollando el Programa de Atención Descentralizada de la dirección de Sanidad y el Hospital Militar, el carro-taller donde se fabrican las prótesis, llegó a Cúcuta.
Su llegada se da previa valoración a los pacientes que requieren de cambio y mantenimiento de prótesis. El carro-taller cuenta con ortopedistas, fisiatras, fisioterapeutas, profesionales y tecnólogos en prótesis, y está dotado con todos los equipos de alta tecnología para elaborar y ensamblar dispositivos médicos, mejorando la calidad de vida de los pacientes amputados.
El cabo primero Javier Alexander Manrique, tecnólogo en prótesis del Hospital Militar central Bogotá, y quién hace parte de la Unidad Móvil de Prótesis y amputados que llegó hace dos semanas al Cantón Militar San Jorge para atender a los militares amputados de la Trigésima Brigada, explicó que con esta intervención los pacientes se ahorran tiempo para tener su prótesis.
“En Bogotá la entrega de una prótesis dura entre 18 y 20 días, y acá con el carro-taller las terminamos en 8 días”, explicó Manrique.
El cabo explicó que la labor de la Unidad de Prótesis y Amputados empezó en Cúcuta hace 2 meses con la valoración de 39 militares amputados y se extenderá por un par de semanas más con la construcción de las prótesis, las cuáles son elaboradas en su mayoría por militares heridos en combate y capacitados por el Sena como técnicos de prótesis.
“Los pacientes que ya fueron valorados por el coronel Héctor Manuel Orjuela, ortopedista y traumatólogo, director de prótesis y amputados y su personal, son atendidos en carro-taller para tomar las medidas, hacer los moldes y finalmente entregar las prótesis en fibra de carbono”, explicó Manrique.
