Tras una jornada de verificación a un establecimiento comercial por parte de la secretaría de Salud, los administradores del local no ofrecieron claridad sobre la procedencia de los productos que ofrecían.
Por esta razón, la secretaría de Salud del municipio, junto al Instituto Departamental de Salud, la Policía Fiscal y Aduanera, la Dian, el ICA, Invima y secretaría de Hacienda de Norte de Santander, decomisó los alimentos encontrados.
Fueron 45 bloques de queso, 12 kilos de camarón, 7 kilos de harina de trigo, 38 kilogramos de azúcar y 11 kilos de arroz, los que se incautaron por procedencia y rotulación desconocida.
Asimismo, se ordenó congelar y prohibir de manera temporal la venta de 35 kilogramos de chuleta de cerdo, 10 kilos de tocineta, 77 kilos de lomo de cerdo, 106 pechugas y 50 perniles de pollo, mientras los responsables del establecimiento presenten la documentación necesaria que compruebe el origen de los alimentos.
Las autoridades recordaron que estos controles se realizan constantemente en los establecimientos comerciales para garantizar la calidad de los productos que están ofreciendo a la comunidad.
La Opinión