La entrada en operación de Veolia Aguas del Norte de Santander marca el inicio de una nueva etapa para el servicio de acueducto en Cúcuta. La empresa asumió el compromiso de ejecutar inversiones superiores a los 833.000 millones de pesos durante los próximos 20 años, con un plan orientado a modernizar la infraestructura, incorporar tecnología, reducir pérdidas de agua y fortalecer el saneamiento ambiental de la ciudad.
El gerente de la compañía, Fabio Ernesto Araque, aseguró que la transición se desarrollará sin afectar la continuidad del servicio, las condiciones tarifarias ni los indicadores de calidad, gracias al proceso de empalme que se adelanta con el anterior operador y al acompañamiento de la Empresa Industrial y Comercial del Estado (EIS Cúcuta).
“El propósito es que para los usuarios el cambio de operador sea prácticamente imperceptible”, explicó el directivo, quien reiteró que las tarifas permanecerán sin modificaciones porque el contrato no contempla incrementos derivados del cambio de concesionario.
Cuatro ejes para transformar el sistema
El plan de inversiones de Veolia se concentrará en cuatro frentes estratégicos. El primero contempla la modernización de las plantas de tratamiento de Carmen de Tonchalá y Pórtico, donde se incorporarán sistemas tecnológicos para monitoreo en tiempo real, automatización y telecontrol de la operación.
Lea aquí: ¿Subirá la gasolina en julio? Gobierno anunció qué pasará con el precio de los combustibles
Estas mejoras permitirán responder con mayor rapidez ante contingencias, optimizar los procesos de producción y aumentar la capacidad de almacenamiento de agua de la ciudad, que pasará del 20 % al 30 %.
El segundo eje apunta a disminuir las pérdidas de agua mediante procesos de sectorización hidráulica, balances operacionales y sistemas avanzados de control. La meta es reducir el índice de agua no contabilizada del 42 % al 29,9 %, lo que representa un mejor aprovechamiento del recurso y mayor eficiencia del sistema.
La renovación de redes constituye el tercer componente del plan. La empresa hará una renovación importante de sus tuberías con tecnología avanzada cada año para disminuir fugas, mejorar las presiones y mantener actualizada la infraestructura del acueducto.
Pero también, la estrategia incorpora un capítulo dedicado al saneamiento ambiental, con acciones dirigidas a disminuir los vertimientos de aguas residuales y acompañar la estructuración de la futura Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), considerada una de las obras más importantes para la recuperación de los ríos Zulia y Pamplonita.
Tecnología para anticipar fallas
Uno de los cambios más importantes será la incorporación de herramientas digitales para supervisar permanentemente el funcionamiento de las plantas y de la red de distribución.
Lea también: ¿Cuánto dinero necesita para jubilarse en otro país? Este ranking tiene la respuesta
La implementación de sistemas de telecontrol permitirá detectar con mayor rapidez cualquier anomalía operacional, facilitar la atención de daños y reducir los tiempos de respuesta frente a emergencias que puedan afectar el suministro. Araque señaló que, aunque actualmente la oferta de agua es suficiente para atender la demanda de la ciudad, la modernización tecnológica busca fortalecer la eficiencia del sistema y garantizar su capacidad de respuesta frente al crecimiento urbano.