Cuando se camina por la calle real de Pamplona, se aprecia arquitectura de todo tipo. El sector más comercial también es la zona con más historia. Las remembranzas rezan que en los inicios del municipio esta calle era la plaza de paradas de los militares que andaban a lomo de mula y con arcabuz y balloneta al hombro.
Al finalizar la plazuela Almeida se encuentra con el batallón García Rovira, donde está el museo militar general Fernando Landazábal Reyes.
En este lugar, se puede disfrutar de una pequeña galería fotográfica que ilustra la historia del Batallón García Rovira y una muestra de armas antiguas que también representa la memoria de este importante escuadrón. Trajes de épocas antiquísimas, sobre las paredes se distinguen documentos en cuero y pergaminos que datan de los inicios del batallón y la ciudad.
Este museo abrió sus puertas el 9 de diciembre del 2004, bajo el comando del teniente coronel Rubén Darío Castro Gómez, exposición que en un principio se llamó Gustavo Rojas Pinilla y que para el 2005 cambia su nombre al que tiene hoy: Museo Militar General Fernando Landazábal Reyes, para darle importancia a un hijo ilustre de Pamplona.
