"Felicitaciones por ser el primer colombiano finalista en una prueba masculina de atletismo. ¡Estás haciendo historia!", le dijeron en un mensaje por internet desde el Comité Olímpico Colombiano (COC). Hasta el Mundial de Daegu-2011 el país no había conquistado medallas en esa competición, algo que rompió con los bronces de Luis Fernando López (20 kilómetros marcha) y Caterine Ibargüen (triple salto), y en estos Juegos Olímpicos ésta última se superó consiguiendo la plata.
Esa medalla de su compatriota, el domingo, eclipsó el gran logro de Miller el mismo día, su pase a la final del salto de altura con un 2,26 que le sirvió para avanzar, tras acertar con ese listón en su tercer intento.
En el 2,21 y 2,16 no había tenido problemas, superándolo en su primer salto."Gracias, Dios. Colombia, te lo dedico", escribió Miller en su cuenta de la red social Twitter, donde se presenta como "atleta de salto alto y estudiante de ingeniería en sistemas".
Miller, nacido hace 25 años en Vigía del Fuerte, cuenta con un físico privilegiado para su prueba, con un 1,90 metros de altura y apenas 78 kilogramos, y una gran potencia para la carrera y el salto.
Estos Juegos Olímpicos suponen su presentación en una gran competición, después de haber destacado en citas nacionales y continentales.En los últimos meses se ha hecho un nombre cada vez más importante en el atletismo colombiano y en mayo elevó en La Habana su mejor marca personal hasta 2,28 metros.
En aquella ocasión vivió un momento doblemente especial, al clasificarse para estos Juegos Olímpicos y al recibir su medalla de oro de manos de un mito del atletismo latinoamericano y mundial, el cubano Javier Sotomayor, campeón olímpico de salto en alto en Barcelona-1992 y mundial en Stuttgart-1993 y Atenas-1997.
Ese será precisamente su gran objetivo, quebrar su plusmarca personal, y ganar experiencia de cara a las próximos grandes citas, en una final donde tendrá el honor de medirse a estrellas que antes sólo veía por televisión, como los rusos Ivan Ujov y Andrey Silnov o el estadounidense Jesse Williams.
