El alcohol adulterado sigue siendo una de las ilegalidades más significativas del contrabando y la falta de controles sobre la oferta etanol hace que los delincuentes comercialicen bebidas alcohólicas reenvasadas.
De acuerdo con el estudio “Mercado ilegal de bebidas alcohólicas en Colombia”, elaborado por Euromonitor International, 1 de cada 4 botellas de licor que se consume en Colombia es ilegal.
Esta cifra está en línea con la media regional. Sin embargo, el mercado colombiano es el más perjudicado desde la perspectiva fiscal.
Colombia es el país que más recursos deja de recibir por cuenta del mercado de alcohol ilegal en 3 países de Latinoamérica, 647 millones de dólares anuales por los impuestos que no pagan las mafias que se han adueñado del negocio ilegal.
El alcohol adulterado y el contrabando siguen siendo las ilegalidades más significativas.
El primero representa un 52% del volumen y el segundo un 29%.
La falta de controles sobre la oferta de etanol que permite a los delincuentes comprarlo libremente, acceso fácil a tapas y etiquetas, es lo que promueve la adulteración de bebidas alcohólicas.
Además, la devaluación del bolívar permite que los licores venezolanos sean muy económicos, los cuales se utilizan para reenvasar botellas de marcas nacionales e importadas de mayor valor, especialmente el ron y whisky.
Para Lourdes Chavarría, directora de bebidas ilícitas de la firma internacional Euromonitor, la limitada aplicación de la Ley Anti-contrabando en ciertas regiones de Colombia y preferencia del consumidor hacia los precios más bajos son unas de las principales causas que promueven el consumo de alcohol ilegal.
Chavarria afirma que “la adulteración de bebidas alcohólicas debe ser prevenida desde su proceso primario de elaboración, mediante el control del alcohol etílico desnaturalizado y sin desnaturalizar.
