Como ya es costumbre, tras la caída del intercambio comercial con Venezuela, los productos elaborados en Norte de Santander comienzan a ceder terreno en el mercado mundial.
En el primer semestre de 2015, las exportaciones del departamento se contrajeron 3,9 por ciento, reportó el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).
Entre enero y junio de este año, las ventas al exterior sumaron 122,4 millones de dólares, mientras que en igual periodo de 2014 alcanzaron los 127,4 millones de dólares.
El coordinador del programa de Comercio Exterior de la Universidad de Santander (Udes), sede Cúcuta, Diego Zarate, explicó que este contexto tiene serias incidencias sobre el desarrollo regional.
Una de ellas es que, debido a la falta de competitividad por costos e infraestructura que tiene la industria local, las empresas tienen que reducir el personal en los procesos industriales, generando una disminución en la oferta de empleo.
Entonces, según esto, la tasa de desempleo de Cúcuta y el área metropolitana, que para junio de este año fue del 14% –la segunda más alta del país– está directamente relacionada al flojo comportamiento del comercio local en el mercado internacional.
Una segunda incidencia de la baja capacidad exportadora de la región es la informalidad empresarial y laboral que afronta el departamento. En este caso, también, es importante recordar que la capital nortesantandereana ocupa el primer lugar de informalidad en el país, con un tasa de 70% desde hace más de tres años.
Por último, un aspecto como la evasión de impuestos también se puede ver impulsado por la baja de ventas al exterior, pues los altos costos de producción y las cargas tributarias, en algunos casos, generan crisis de cuentas en las empresas.
Innovación es la clave
Para el experto en comercio exterior, uno de los principales requisitos para mejorar las cifras exportadoras es seguir trabajando en la aplicación de los conceptos de innovación y emprendimiento.
Según Zarate, las empresas no pueden presentar los mismos productos que vendían hace 20 años, ya que el mercado internacional está en un cambio constante, que debe ser entendido por las empresas.
El mejoramiento de los procesos de innovación al interior de las industrias también está relacionado con la formación de los trabajadores, especialmente en las mipymes que conforman gran parte del tejido empresarial.
