La esperanza de tener precios de vuelos más económicos en Cúcuta es tan incierta como la recuperación económica de Venezuela.
Este miércoles, en una nueva reunión entre los gremios de Cúcuta, las aerolíneas y la Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil), quedó claro que para que esto suceda deben pasar varias cosas: aumentar la oferta de vuelos y el número de empresas prestadoras del servicio, mejorar la ocupación de cada una de las rutas, bajar los costos de operación para las empresas, pero, sobre todas las cosas, que las aerolíneas estén de acuerdo, porque al final son ellas las que pueden poner el precio que consideren necesario de acuerdo al comportamiento de la oferta y la demanda. Así lo establece la ley.
Ante este concepto de mercado parece que no hay mucho por hacer, solo mejorar la competitividad para que las tarifan bajen.
Sin embargo, en Cúcuta esto parece más una utopía, si se tiene en cuenta que en los últimos dos años fueron más las aerolíneas que se fueron que las que llegaron. Solo este primero de julio Avianca retomó el vuelo a Medellín, pero Vivaair –antes Vivacolombia–, Ada, Copa Airlines y Satena, nada que regresan.
Mientras esto sucede y las aerolíneas toman la recomendación de autorregularse que hace la Aerocivil, Juan Carlos Salazar, director de esta entidad, explicó que ellos están atentos a tomar medidas en caso de cualquier abuso de tarifas por parte de cualquier compañía aérea.
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El problema aquí es que desde el 28 de febrero de 2012, cuando se emitió la regulación 904 que liberó el sistema tarifario a las aerolíneas, la Aerocivil no ha impuesto ninguna sanción por este motivo.
Una causa de este comportamiento es que a pesar de las constantes quejas por los altos costos de los pasajes en redes sociales, el número de quejas que recibe la entidad por este tema es mínimo: 13 en 2017, 4 en 2016, 3 en 2015 y 2 en 2014.
La otra solución para bajar las tarifas sería un cambio a la regulación para intervenir las tarifas, como lo han planteado algunos dirigentes políticos del país.
Al respecto, Salazar se mostró en desacuerdo y confirmó que gracias al sistema actual hoy se movilizan más de 36 millones de personas al año en avión y las empresas tienen la garantía que necesitan para operar en el país. Un cambio de este tipo pondría en riesgo la continuidad de las aerolíneas, tal como sucedió en Venezuela, afirmó.
