Sin propuestas nuevas para impulsar la economía de Norte de Santander, llegaron los precandidatos a la presidencia del país por el Centro Democrático, acompañados, por supuesto, de su líder, el expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez.
En líneas generales, los cinco contendientes hablaron de la necesidad de reducir la carga de impuestos a los empresarios para así generar más empleo y un aumento al salario mínimo significativo. Esto, muy de la mano con el pensamiento de Uribe, que al inicio de la jornada en el Centro Carismático Internacional, en Prados Norte, dijo que “cuanto mejor son 10 pesos para que los empresarios inviertan en sus trabajadores, que para entregárselos a un Estado derrochón”.
Las palabras del exmandatario contrastan con lo que fueron sus dos periodos de Gobierno –entre 2002 y 2010– en donde el alza del salario pasó de 7,4% en 2003 a 3,6% en 2010.
Ahora bien, frente a las propuestas de los candidatos para el departamento, María del Rosario Guerra habló de la importancia de consolidar una zona económica especial para Cúcuta y el área metropolitana. Iván Duque Márquez cree que la solución es convertir a la ciudad en una gran zona franca con condiciones especiales; mientras que Carlos Holmes Trujillo piensa en una Ley de Fronteras –cosa que ya existe– pero que según él debe ser más moderna.
Vale resaltar que algunas de estas iniciativas ya fueron el caballo de guerra de otras candidaturas presidenciales y hoy solo dependen de su aplicación, pues dicha ley data de 1995.
Precisamente, Paloma Valencia dijo que lo importante es implementar políticas ya existentes como la Ley de Fronteras.
Por su parte, Rafael Nieto Loaiza dijo que se debe estudiar cuál es el mejor modelo para dar un tratamiento especial, pero dejó claro que se debe trabajar en mejorar la conectividad de transporte, devolver las regalías a los municipios productores e impulsar el agro.
Al ser consultados sobre si le apostarían a una reforma tributaria, los pupilos de Uribe aseguraron que sí, pero para reducir impuestos, contrario a lo expresado por economistas especializados y de centros de investigación como Fedesarrollo, quienes durante 2017 han repetido que para mantener la regla fiscal (gastar menos de los que ingresa), sostener la inversión y cumplir con los compromisos adquiridos, el país necesita una reforma tributaria que aumente los recursos del Estado, los cuales sufrieron una reducción considerable por la caída internacional en los precios del petróleo.
