¿Es viable?
A pesar del déficit en el Presupuesto General de la Nación de, al menos, $20 billones para 2027, la propuesta es viable, según Mauricio Cárdenas, pero no como un programa masivo desde el primer día, sino como un plan con arranque gradual, focalizado y cofinanciado.
Añadió que la propuesta reconoce la restricción fiscal del país y plantea que se articulen recursos del gobierno, las cajas de compensación, el SGR, los municipios, el sector privado y el FNG, que respaldaría parte del crédito para reducir el riesgo de los bancos.
“Además, la iniciativa tendría un multiplicador de 1,72: por cada peso invertido se movilizarían $1,72 en actividad económica. Por eso, aunque el costo fiscal bruto del programa es de $25,16 billones, se estima un recaudo tributario inducido de $18,87 billones, lo que llevaría el costo fiscal neto a $6,29 billones en todo el cuatrienio”, enfatizó el experto en finanzas públicas.
Mauricio Cárdenas afirmó que el programa podría arrancar con una primera fase de 30.000 hogares en 2027. Si el Gobierno asumiera toda la cuota inicial, esa fase requeriría cerca de $1,5 billones solo en subsidios.
Lea también: El plan con el que los ganaderos de Norte de Santander buscan que producción de carne y leche sea mejor
Sin embargo, con concurrencia de las cajas y los dineros de la regalías, el esfuerzo directo del gobierno podría bajar a cerca de $900.000 millones para esa primera etapa, más los recursos asociados a garantías, cobertura de tasa y equipamientos. Es decir, el programa no necesita tener financiadas las 330.000 viviendas desde el primer día, sino que puede empezar con una fase piloto robusta y escalar gradualmente.
La estructuración
Se ejecutaría por etapas. Primero, se aprueba el marco legal y presupuestal; luego se estructura la garantía del FNG, la cobertura de tasa y la bolsa de subsidios; después se habilita suelo con municipios y se abre la convocatoria con constructores, bancos y cajas de compensación.
El economista sostuvo que el programa no es un reemplazo de Mi Casa Ya o similares, sino que atiende al segmento de 0 a 2 salarios mínimos, mientras los programas dirigidos a los hogares de 2 a 4 salarios mínimos siguen su curso.
Agregó la propuesta se está impulsando junto a la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria), la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) y las cajas de compensación familiar para afinar su diseño y viabilizar su puesta en marcha.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion .