Los cultivos de durazno son vitales para la economía de los municipios de la provincia de Pamplona. Este es un producto insignia del agro en esta zona del departamento.
Hoy, los cultivos se encuentran amenazados por la mosca del Mediterráneo.
Esta especie es una de las plagas agrícolas más peligrosas porque ataca a más de 250 tipos de frutas, provocando daños físicos directos en la pulpa de las frutas, producidos por las larvas y daños secundarios causados por la entrada de microorganismos patógenos.
Por eso, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) ha tomado cartas en el asunto y adelantan trabajos para controlar esta plaga.
Funcionarios del ICA han hecho brigadas fitosanitarias en Cácota, Chitagá y Silos, con el objetivo de hacer seguimiento y control a la plaga. Además, de mitigar los brotes existentes.
Durante las brigadas que se han realizado en la provincia, se han inspeccionado 71 predios productores, y una área de cultivo de 188 hectáreas.
Además, han supervisado 53 hectáreas en fructificación y han entregado 95 bolsas para recolección de frutos, con las cuales se espera recolectar 4,75 toneladas de fruta caída.
El gerente encargado de la seccional en Norte de Santander del ICA, Rito Solano, explicó que desde la entidad están implementando estas medidas para prevenir la diseminación de la mosca del Mediterráneo.
“Por la crisis económica actual, la demanda de durazno en el mercado nacional se ha visto afectada y los productores se quedan con la fruta en sus fincas”, agregó Solano.
En la labor de control de la plaga, se realiza la recolección de frutos afectados, mejoramiento de huertos con podas, manejo agronómico de los cultivos con aplicación de cebos tóxicos, entre otras medidas.
El ICA hace un llamado a los productores de durazno para que recojan la fruta caída y eviten las larvas de la plaga.
