El comportamiento de los precios de la carga de café que presenta una tendencia a la baja y la disminución de la mano de obra están afectando la producción del sector caficultor, situación que está generando pérdidas en varios municipios cafetaleros.
De acuerdo con el reporte de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), durante el fin de semana pasado la carga de 125 kilos de café se cotizó a 629 mil pesos.
Es decir, unos 70 mil pesos por debajo de los 700 mil pesos que, según Luis Javier Trujillo, representante por el Tolima ante el Comité Directivo de la FNC, corresponde al valor mínimo con el cual cada cafetero obtiene rentabilidad.
Según Luis Javier Trujillo, en los 38 municipios cafeteros del Tolima se está presentando un déficit de recolectores del grano. Trujillo advirtió que la población campesina poco a poco se ha reducido debido a que otras actividades como la construcción resultan más rentables para los trabajadores del campo.
El líder gremial desestimó las informaciones que señalan que la reducción de los recolectores es un efecto de los bajos salarios. “La mano de obra la estamos pagando muy costosa. Un recolector de café se gana 50, 70 o 100 mil pesos”, resaltó Trujillo.
Sin embargo, reconoció que otras actividades como la incorporación a las Fuerzas Militares y la Policía, en el caso de los jóvenes, entidades que brindan beneficios como la afiliación al Sistema Integral de Seguridad Social, resultan decisivas al momento de elegir entre el campo y el ingreso a entidades del Estado.
En la actualidad el Comité departamental de Cafeteros del Tolima cuenta con iniciativas para fomentar el relevo generacional en el sector, como ‘Escuela y Café’, que tiene entre sus propósitos retener a los jóvenes en el campo.
